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ORIGEN Y EVOLUCIÓN
HISTÓRICA
Según los vestigios arqueológicos
encontrados en sus alrededores, entre los que se encuentran restos de
vasos ibéricos, los orígenes de este pueblo son de remota antigüedad.
Durante la
dominación musulmana la mayoría de los territorios, que hoy comprenden la
comarca natural donde se inserta Villamalea, debían estar bastante
despoblados (hay que exceptuar la zona del estrecho valle del Júcar,
Jorquera, Cubas, etc.). De cualquier forma, la actual nominación de
Villamalea es originariamente árabe y significa “bonita”.
A principios del
siglo XIII, Alfonso VIII de Castilla reconquista, partiendo de Alarcón,
los territorios anteriormente mencionados; en esta época la zona de
Villamalea debió pertenecer al pequeño alfoz de Iniesta. Lo más probable
es que la repoblación de estos territorios se efectuara, con gentes
procedentes de Alarcón, después de la victoria en la batalla de las Navas
de Tolosa (16 de julio de 1212) y la conquista de Alcaraz, aunque la
aplicación de los fueros de Cuenca y Alarcón a estos territorios fue
fundamental para la repoblación cristiana de la zona.
Posteriormente,
durante los siglos XIV y mitad del XV, estos territorios pertenecieron al
Señorío o Marquesado de Villena formando parte del Estado de Jorquera; en
esa época Villamalea debió ser una aldea ó lugar dependiente de la villa
de Jorquera, así en la sección del Consejo de Castilla y de clero del
Archivo Histórico Nacional aparecen una serie de libros de cofradías
religiosas en los cuales consta que Villamalea era un fundación de la
villa de Jorquera, llevada a efecto el 25 de Noviembre de 1612, con la
consagración de la iglesia de la Encarnación y la fundación de la Cofradía
del Rosario, bajo la advocación de la Bienaventurada Virgen y Mártir Santa
Catalina. Al parecer el 31 de Agosto de 1663 le fue concedido el
privilegio de villa al lugar de Villamalea, junto con Mahora, Navas de
Jorquera, Cenizate, Valdeganga y Casas Ibañez, con esta situación alcanzó
una cierta autonimía e independencia.
La mayor parte de
las tierras que pertenecían y pertenecen al término municipal de esta
Villa, eran propiedad de dos familias: los Nuñez de Haro, y los
Monteagudo, fundidos en una sola a mediados del siglo XVIII.
ESCUDO DE VILLAMALEA
VILLAMALEA
o San Juan de Villamalea, como aparece en los textos antiguos, fue Lugar
de Jorquera que obtuvo su autonomía municipal en el siglo XIX. Hasta esas
fechas formó parte del territorio llamado “Estado de Jorquera”,
junto a Fuentealbilla, Mahora, Casas-Ibañez, Golosalvo, etc. Es decir una
gran zona de Señorío bajo la autoridad del Marqués de Villena. Como se
sabe, en época de los Reyes Católicos la mayor parte del Marquesado de
Villena se redujo a la corona; sin embargo, un amplio territorio con
cabeza en la aludida Villa de Jorquera, continuó dependiendo de los
Pacheco, Marqueses de Villena, posteriormente entroncados con los Duques
de Frías. Esta dependencia subsistiría hasta la extinción de los Señoríos
en el siglo XIX. Villamalea, pues, siguió los derroteros de todos los
Lugares de Jorquera.
Hasta mediados
del siglo XX el Ayuntamiento de Villamalea no utilizaba escudo alguno, tan
solo en sus sellos e impresos oficiales usaba de las armas nacionales. Sin
embargo, el 31 de Julio de 1960 la Corporación Municipal aprobó
unánimemente un proyecto de escudo que lo identificara, de acuerdo a una
memoria realizada por el Cronista y Rey de Armas, Don Vicente de Cadenas y
Vicent.
En la memoria del
citado cronista se alude a “que la mayor parte del término de Villamalea
perteneció a los Nuñez de Haro y a los Monteagudo, fundidos en una sola
familia a partir de mediados del siglo XVIII. Ambas familias efectúan
diferentes fundaciones y establecen varias capellanías en la iglesia de
San Juan de Villamalea y, entre las fundaciones piadosas, figura una para
enseñar el arte de tejer alfombras a las niñas pobres, fundación dirigida
por una comunidad…dedicándose a la enseñanza y a la producción de tapices
y alfombras que alcanzan un renombre en la zona y lo conquistan en la
nación durante los finales de los siglos XVIII y todo el siglo XIX.
Así pues, con
estos argumentos de la Memoria se fijaban establecían las armas de
Villamalea del siguiente modo:
“Escudo cortado.
Primero en campo de oro, una faja de gules (rojo) reflejando el señorío de
los Monteagudo. Segundo: En campo de gules (rojo) un peine de púas y una
lanzadera, en oro, como símbolos de los batanes y talleres de alfombras
fundados en el siglo XVIII.
Debe timbrarse
el escudo de la Corona Real Española…”
Este proyecto fue
aprobado por el Consejo de Ministros de 7 de abril de 1961, aunque por
indicación de la Real Academia de la Historia, debía omitirse la
lanzadera, ya que suponía una redundancia en la industria que se intentaba
reflejar. De este modo, y desde 1961, ha venido utilizando el Ayuntamiento
de Villamalea su escudo de armas.
Por otro lado,
Villamalea, aún conserva en bastante buen estado, en el centro del pueblo,
el edificio que en otros tiempos fuere Ermita de la Concepción, cuya
fábrica es originaria de los comienzos del último tercio del siglo XVI.
Es digno de
mencionar, desde el punto de vista histórico, la vereda de los serranos
que pasaba y pasa por el límite del término municipal de Villamalea con
el de Cenizate.
A principios del
siglo XVIII, Villamalea y todos los pueblos de la zona de Casas Ibañez
pasaron a la provincia d Cuenca. En 1822 perteneció a la efímera provincia
de Chinchilla, que la dividía en 8 federaciones o cantones, con la
capital de cada uno en Chinchilla, Albacete, Peñas de San Pedro, Socovos,
Yecla, Hellín, Alcaraz, y Jorquera insertándose en este último
Villamalea. En el verano de 1823 desapareció esta provincia pasando a la
situación anterior.
Es por Real
Decreto de 30 de Noviembre de 1833, cuando se crea la provincia de
Albacete con su situación actual (aunque posteriormente se le anexiona
Villarrobledo y se le pasa Villena a la provincia de Alicante, a parte de
otras pequeñas modificaciones). Con esta situación el término municipal de
Villamalea se incorpora al parido judicial de Casas Ibañez hasta el año
1965 que se integró en el de Albacete. Desde el punto de vista
eclesiástico, perteneció a la Diócesis de Cartagena, hasta el año 1950 que
se creó en Albacete |