
En
el coro del templo parroquial dedicado a Santiago
Apóstol, el pueblo de Liétor guarda
y conserva una de sus más preciadas joyas.
Se trata de su extraordinario órgano barroco.
La construcción de tan espléndido
instrumento musical se debe al maestro Joseph Llopis,
que terminó su construcción en el
año de 1787. Los tubos metálicos,
las teclas, la caja de madera decorada al estilo
rococó predominante en la época, los
pedales, etc... En definitiva, todo lo que, en conjunto,
constituye el órgano, se puede contemplar
ahora gracias al esfuerzo de
los habitantes
de Liétor y de los pueblos cercanos, que
han aportado los fondos necesarios para llevar a
cabo la obligatoria restauración de esta
pieza bicentenaria.
Y si de empuje se trata, hay que destacar aquí
el de don Francisco Navarro Pretel, cura párroco
del municipio y que, con su entrega y múltiples
gestiones, ha conseguido aunar todos los esfuerzos.