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Elche de la Sierra :: Historia
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Fechas
relevantes en la historia de Elche de la Sierra
La recopilación de datos historicos
sobre Elche de la Sierra,es un excelente trabajo de
Mº Esther Mazario de quien hace tiempo no se nada
de ella,rogaria si sabeis algo sobre ella,me lo comunicarais.El
texto está extraido de su página,que al
no estar ella administrando esa página he decidido
salvar todos los datos posibles hay algunas secciones
que ya las han quitado es una pena que se pierda esta
valiosa información.
Página
de Esther Mazario
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En el neolítico en este momento, el hombre es sedentario.
Ha sustituido su género de vida Nómada y cazador
por el que alterna la caza y el pastoreo con la agricultura.
Mientras el hábitat prosigue en las cuevas, tiene lugar
una eclosión de los poblados al aire libre, iniciados
en el Neolítico avanzado, hay claros testimonios de
la fabricación de útiles de metal.
En la Edad de Bronce las cuevas se abandonan a favor de los
poblados de superficie. Esta situado en un cabezo de difícil
fácil defensa y parece constatarse unas líneas
de muralla.
La base económica es agrícola y ganadera, aunque
empieza a desarrollarse la minera y la metalurgia.El rito
funerario es de inhumación. La muela es uno de los
principales yacimientos de la provincia de Albacete de la
edad de bronce.
En los albores de I milenio A.C se trata de una cultura formada
sobre un fuerte sustrato indígena sobre el que actuarían
estímulos orientalizantes y mediterráneos traídos
por etruscos, fenicios, pénaicos, y griegos llegados
a la península.
En el invierno de 229-228 a.d.c Amical Barca, el famoso y
victorioso general cartaginés padre de Aníbal
y fundador de la plaza fuerte de Acra Leuca futuro emplazamiento
de Alicante llega a Helike (Elche de la sierra). Almilcar
permite a gran parte de su ejercito que se retiren a la ciudad
de Acra Leuca, mientras el continuaba el cerco confiando en
la ayudad prometida por algunos régulos hispanos (diodoro,
XXV, 10,3). Entre estos se encontraba el jefe de los Oretanos,
Orissón cuya intención no era precisamente ayudar
a los cartagineses, sino a los situados. Durante la noche,
los oretanos incendiaron carros llenos de teas y tirados por
bueyes. Deshicieron el campamento cartaginés. En la
retirada el propio Amilcar huyó a caballo con sus hijos
Aníbal y Asdrúbal, pero tras ponerlos a salvo
fue reconocido por el rey Orissón, quien lo persiguió
e hirió, cayendo Amilcar y sus caballos a un rió
o torrente, crecido por ser invierno. Nunca fue encontrado.
Esta historia ha sido puesta en duda por algunos estudiosos,
pero parece confirmada por Diodoro (XVV,10.4) y por Tzetzes
(historia, I, 27).
Es imaginable que dada la peculiaridad orografiíta
de Elche de la Sierra por su emplazamiento fuera en la época
un enclave militar inexpugnable, al estar rodeado de montes
que hacían de murallas y el rió Thader (segura),
haciendo muy difícil la la toma de la población,
facilitando el avituallamiento de los defensores.
Todavía, se pueden ver al sur y oeste, restos de importantes
fortificaciones de argamaso, señales de la ciudad romana
que allí existió. Esto, unido a una inscripción
de Galicio Fusciano verdadero señor de aquellos lugares,
que a sus expensas se edifico la Curia, sobre Peñarrubia,
tan antigua en antiguos fragmentos, demuestra que Elche de
la Sierra disfrutaba en edad remota el titulo de colonia o
Municipio por su rango de importancia.
Parte de la importancia viene ya que era paso obligado a
las minas de platas, cobre y azufre de la zona desde los centros
comerciales de los puertos levantinos. La tradición
popular sitúa la tumba de Amilcar Barca en un paraje
de termino municipal.
La teoría sobrepasada muy científicamente,
es interesante y esta sostenida a su vez por la tradición
local, que denomina unos restos arqueológicos existentes
en los alrededores de elche de la Sierra como la tumba del
Caudillo cartaginés. En término de villares,
San Fernando es hoy el pálido recuerdo
de lo que fue uno de los grandes cementerios romanos en lo
que hoy es provincia de Albacete. Hace años, en esta
finca y en el cercano lugar de Castillico de Villares
se encontraron dos de las lapidas funerarias más originales
del conjunto Albacetense.
Una de ellas presenta, junto al nombre del difunto y su edad,
un rostro ovalado y tosco en relieve cuya inexpresión
es tan manifiesta que solo la edad que figura en la lápida,
45 años, confiere personalidad a esta imagen. La segunda
inscripción y el busto del difunto dentro de una hornacina;
el relieve es igualmente tosco, pero la edad grabada en el
texto, 80 años, índice que Lencius Aemilius
Farus, el difunto, era un anciano. Las dos estelas podrían
encajar en los ambientes indígenas del sur de Hispania,
pero la segunda con más precisión a un modelo
conocido en toda Europa y que en España se encuentra
principalmente en Mérida, con pocos testimonios fuera
de esta ciudad. No es imprescindible saber como se llamaba
la ciudad existente en estos parajes cercanos a Elche de la
Sierra, las inscripciones citadas son bastantes elocuentes.
Asentada sobre una suave ladera, la ciudad disponía
de un buen control visual de su periferia y gestionada un
territorio en el que uno faltaban valles abrigados para el
cultivo. Disponía de un centro urbano monumental .
Pues la Curia siempre forma parte de un espacio publico denominado
foro-, estaba gestionada por instituciones de corte romano
similares a las miles de ciudades de su época, y su
población tenia un cierto grado de cosmopolitismo:
eso explica la realización de la estela con hornacina
a la que hemos aludido; quien la esculpió había
viajado, conocía el quehacer y las modas escultóricas
de otras regiones y quiso imitarlas. La ciudad de los villares
y su necrópolis son un ejemplo de lo que estaba ocurriendo
en otras zonas de Hispania. Desde el siglo I antes de nuestra
Era la transformación estaba siendo constante, primero
en el sur y este de la península ibérica y más
tarde en el resto : antiguos emplazamientos habitados por
indígenas modificaban parcialmente su urbanismo, introducían
formas de gobierno romanos y aceptaban las costumbres y modas
que llegaban desde fuera; ellas son, sin duda la prueba más
palpable de lo que ha dado en llamarse Romanización.
Los pueblos visigodos habitaron también estas tierras
,como lo prueban los nombres de Gutta (Villares) en Elche
de la sierra y Góntar en Yeste.Alcaraz (Al-Karas) fue
la población más importante de toda la comarca
en tiempos de los musulmanes.Elche de la Sierra y Yeste pertenecieron
en esta época primeramente al Reino de Todmir,que se
extendía por el sur de Albacete y las provincias de
Murcia y Almeria,y mas tarde a los Reinos de Taifas de Denia
y Murcia.