CACHIVACHES

   
  A esta historia le acompañan:

Transcripción del acta de la sesión del día 16 de mayo de 1.886
Libro Capitular de 1.886 (Archivo Municipal, legajo 107).

Reproducción del comienzo de dicha acta (texto en verde en la transcripción).

Reproducción de un trozo de dicha acta (texto en azul en la transcripción).

LA PRIMERA BANDA

Son las doce y media, la gente sale lentamente de la Iglesia de San José, después de Misa Mayor se entretienen hablando unos con otros en la primaveral mañana de aquel 16 de mayo de 1.886. Uno de los temas preferidos, aparte, por supuesto, de la homilía del Señor Cura, es la del grupo de jóvenes que contrató a un profesor de música que por casualidad pasó por Molinicos.

El señor Alcalde, Don Matías Alacid, va llamando a su corro a los demás concejales. Al rato se han congregado a su lado los vecinos: Benito Bermúdez, Félix de la Cruz, Donato González, Francisco Cruz, Saturnino Díaz y Bruno Navarro, que son los miembros del Ayuntamiento que están en ese momento, aunque faltan Francisco Felipe, Pablo Felipe, Todoro González y Pablo Fernandez.

Descienden lentamente, pasando bajo el arco de la sacristía, hasta la casa consistorial, en donde les espera el Secretario Don Bernardo González que se ha adelantado para abrir las puertas del nuevo y flamante edificio, inaugurado hace apenas unos años y construido con el dinero proporcionado por los pinos de la dehesa de Torre Pedro y con el esfuerzo y la colaboración personal de todos los vecinos.

Cada uno de ellos va ocupando su sitio en la amplia sala mientras el reloj situado en la torre sobre la habitación del juzgado, situada en la misma plaza, deja oír la solitaria campanada que anuncia la una del medio día.

Su preocupación principal es la epidemia de cólera que esta haciendo estragos en España, y que hasta el momento, milagrosamente no ha llegado al pueblo, aunque no tienen todas consigo. Comentan lo preocupados que están los vecinos ante esta amenaza y la angustia que sienten de perder a algún familiar por tan terrible enfermedad. Pero ante ello no pueden sino reservar un pequeño fondo para hacer frente a los gastos imprevistos que pueda ocasionar un eventual contagio del cólera.

Don Matías toma la palabra y comienza a exponer el tema que los ha reunido, que todos conocen y que ya en otras ocasiones han discutido entre ellos: la conveniencia de formar una banda de música.

Le indica a Don Bernardo que tome buena nota de cuanto se diga y lo refleje en el acta de la sesión en el Libro Capitular, pues va ha ser necesario realizar una certificación del acuerdo para enviarla al Gobernador Civil y es necesario justificar muy bien un gasto tan importante.

El Alcalde expone a sus compañeros, que a pesar de que ya lo habían discutido en otras ocasiones, y siempre lo dejaban aparcado por falta de dinero, las circunstancias eran otras. En primer lugar, era una forma ideal de llenar el ocio de los moliniqueños, bien participando en la banda, bien escuchándola, distrayéndolos de las muchas penalidades que tenían, tanto en casa como fuera de ella y en segundo lugar que el azar había querido que pasara por el pueblo un profesor y director de música al que un grupo de 16 jóvenes entre 15 y 30 años, entre los que se encontraba su propio hijo, apoyados por sus familias, contrataron a cuenta de sus "peculios particulares" para darles clases de solfeo. Las clases se han venido desarrollando durante más de dos meses y según le comentó el mismísimo profesor, los alumnos se encuentran en situación de comenzar las clases de instrumento aunque continúen aprendiendo solfeo. Por tanto era necesario la compra del instrumental con la mayor urgencia, pues se corría el riesgo de que cundiera el aburrimiento y lo fueran dejando.

Las razones del Alcalde no hacían sino exponer el sentir general de los demás concejales. Los cuales indicaron que aparte de los beneficios indicados, la existencia de una banda de música iba a dar "mayor ilustración y cultura" a los mismos jóvenes y al vecindario en general, lo cual ha de redundar en una mejora del pueblo.

Los músicos y sus familias están dispuestos a pagar al profesor y a sacrificar su tiempo libre pero no pueden hacer frente a las mil pesetas que se calcula cuesta el instrumental, y piden al Ayuntamiento que lo compre.

El asunto estaba ya muy preparado y se había previsto que se podría sacar los fondos necesarios de tres partidas: de los sobrantes del presupuesto, de lo ingresado por la corta de pinos o de las previsiones para el cólera del ejercicio que esta a punto de finalizar y no ha sido necesario utilizar.

Todos estaban de acuerdo, quien más y quien menos tenía algún interesado en la banda, y por lo tanto lo aprobaron por unanimidad. Quedó reflejado con detalle en el acta a lo largo de dos hojas y media de la prieta letra de Don Bernardo, uno a uno fueron pasando por la mesa del secretario y ceremoniosamente estamparon su firma. La banda de música había sido creada.

¡¡¡MOLINICOS YA TENÍA BANDA!!!

César Colomer

Transcripción del acta de la sesión del día 16 de mayo de 1.886
Libro Capitular de 1.886 (Archivo Municipal, legajo 107).

Sesión ordinaria del día

16 de Mayo de 1.886

D. Matias Alacid

D. Benito Bermudez

D. Felix de la Cruz

D. Donato Gonzalez

D. Francisco Cruz

D. Saturnino Diaz

D Bruno Navarro

En la villa de Molinicos á la una de la tarde del dia 16 de Mayo de 1886 se reunieron en la Sala Capitular los Señores Concejales anotados al margen para celebrar la sesion ordinaria de este dia y constituidos en mayoría el Señor Presidente declaró abierta la sesion despues de leida y aprobada la anterior.

Acto seguido el Señor Presidente manifestó á la Corporacion; que desde estos dos años últimos que nos encontramos rodeados de la epidemia colérica, por cuya razon se veian los ánimos entristecidos y mas en estos pueblos en que no se encuentran medios de distraccion y en varias ocasiones se ha indicado casi por la Generalidad de los vecinos que debía organizarse una banda de música como única manera de distraer los ánimos. En otras ocasiones en que se ha tenido en conversación entre los individuos de la Corporación no se ha llevado a efecto por falta de metálico por parte de los musicos para el coste de los instrumentos y en los fondos municipales para desprenderse de esta cantidad. empero resultando como consta á la Corporación que en primeros de Marzo último accidentalmente se presentó en esta un profesor y Director de música, surgió la idea á unos cuantos jóvenes de crear ú organizar una banda de música, y al efecto por aquella época se congregaron 16 jobenes de esta villa con union de algunos padres de familias fructuando la edad de los primeros entre 15 y 30 años y prévio acuerdo y unánime conformidad dieron principio á su empresa dando lecciones de solfeo con subsodicho Profesor al objeto indicado de organizar una banda musical tan necesaria en este pueblo por la razon antes expúesta y por la falta ú carencia de puntos recreativos en donde el hombre pueda siquiera por un momento distraer su imaginacion y exipar los sinsabores y aflicciones que naturalmente se experimentan ya en el hogar doméstico y fuera de él efecto de las contrariedades y vicisitudes de esta vida á la vez que mayor ilustracion y cultura propórciona á los mismos y al vecindario en general; Que tambien les consta como es grande el sacrificio que ellos vienen haciendo y dispuestos á proseguir, de, retribuir ó abonar de sus peculios particulares el salario gratificacion ó sueldo asignado por expresados jóvenes á su Profesor, al par de abandonar algun tanto cada uno sus ocupaciones en detrimento de sus intereses, sin mas esperanza que la de que el Ayuntamiento un dia les compre el instrumental. Y por último, que segun manifestación verval del Maestro de Música sus educandos estan en aptítud para dar principio á las lecciones de instrumento sin perjuicio de continuar las de solfeo.

En este estado de cosas el Señor Presidente añadió que por las razones expuestas y otras muchas que sería prolijo enumerar cree de suma utilidad y conveniencia la creacion de una banda de música, y la necesidad por tanto de que se solicite del Señor Gobernador Civil el superior gerarquico de la Provincia la autorización conpetente para que se libren mil pesetas, que se conceptuan necesarias para la compra de Instrumental de estos fondos municipales con cargo á las 3431 pesetas 74 centimos que como sobrantes figuran en el presupuesto adicional al municipal ordinario del actual año económico de 1885-86 formada a efecto y pendiente hoy de la aprobacion superior; ó bien con cargo á las 2255 pesetas 63 centimos que han ingresado en el tercer trimestre del año corriente, procedentes de corta extraordinaria de mil pinos, debiendo en tal caso tenerse como consignada dicha cantidad en el artículo 8º del Capítulo 10º de gastos del Presupuesto refundido corriente. O bien que autorice para darles la inversion expresada á las mil pesetas consignadas en el presupuesto ordinario corriente en el Capítulo 1º Artículo 1º, al hacer la revision del mismo en 8 de Julio último en virtud á órden superior cuya copia certificada cone unida al Presupuesto aprobado, para pago ó gratificacion á un Facultativo en caso de una invasion colérica, toda vez que no habran de necesitarse antes de 30 de Junio proximo en que termina el ejercicio actual: Que esto no obstante la corporacion acordára lo que estimase mas conveniente: Enterados los Señores Concejales de todo lo expuesto por el Señor presidente, despues de una detenida y concienzuda discusion por unanimidad prestaron su aprobacion en todas sus partes a la proposicion que acaba de hacerse; acordando que al efecto se remita copia certificada de este acuerdo al Señor Gobernador Civil de la Provincia, suplicándole se digne autorizar á este Ayuntamiento para que libre las mil pesetas que se conceptuan necesarias para la compra del Instrumental, y que á su vez se sirva ilustrarse á esta Alcaldía en el medio que ha de emplear para librar tal contidad, de los tres expresados; á fin de no entorpecer no por un instante la contabilidad municipal, esto es que luego sea admitida aquella en el examen de las cuentas del corriente año económico.

Con lo cual se levanto la sesion que firman los Señores Concejales que saben de que certifico.

Matias Alacid Benito Bermudez Felix de la Cruz

Donato Gonzalez Saturnino Diaz

Francisco Cruz Bruno Navarro