CACHIVACHES

Manuel González Álvarez
  LAS NAVIDADES
Llega la Navidad
en los humildes hogares,
y se alegra la gente
al son de los Villancicos
y al son de dulces cantares.
Recuerdo que cuando era niño
al llegar las Navidades
las casas olían distintas.
¡Amor y pan amasaban!
Y eran por fuera un jolgorio
las callejas y las plazas,
y por dentro de las casas
era, cada rincón un altar,
en donde había de llegar,
el Jesusito, el Dios bueno,
en donde siempre había un sitio
para recibir al hermano
y sentar al forastero.
¡Cómo recuerdo esas fechas
en mi pobre hogar primero!
Y a la madre de la casa
las viandas disponiendo.
¡Las copas de sidra dulce
en las manos de la madre
eran mejor que champagnes!
¡Qué no falte nadie! Decía.
.. Que nadie falte este día.
Mi mesa de rudo pino
y mi mantel de hilo viejo
tienen, tantos y tantos recuerdos
de los que somos y fuimos.
¡Qué nadie falte a la fiesta!
Y si alguno de fuera llegara,
que ocupe el mejor sitio
de la mesa, y de la sala.
Por eso cuando llegan estas fechas
amigos... me gusta tanto.
Como símbolo de aquella mesa de pino
reunirme con mis hermanos
y el brindar con los amigos.
¡Vosotros sois partes de ellos!.

  EL NIÑO DIOS
Reinaba un silencio impresionante
esperando que se iluminara el "Belén"
como si llegara un Dios de las alturas
y pusiese en movimiento un gran "Edén".
Todos sabíamos que todo era artificial,
mas algo había en el ambiente
que llenaba de misterio aquel lugar.
Fue un tiempo magistral,
el silencio se convirtió en exclamación,
y grandes y pequeños se llenaron de gozo
ante aquella Santa tradición.
La representación nos la mostraron
en un bosque encantador,
los árboles hablaban,
los personajes del bosque cantaban su canción
"El nacimiento" de este año
giraba ante el portón,
la gente seguía con la idea
de que cada año nos nace el "Niño Dios".
Del bosque salían "Villancicos",
los arboles mostraban su esplendor
como artistas improvisados
ante aquella divina expectación.
Los niños estaban embelesados,
para ellos era algo irreal
ver todo un mundo en movimiento
la gente cantaba entorno aquel "Portal".
¡La canción decía a toda voz,
que el bosque era esplendoroso
que el bosque era belleza
que todo estaba en flor!
Y todos parecían que la conocían,
era algo que daba pena, o dolor,
y que era alegría triste
que encierra un gran amor.
La función fue tan grande,
lo que allí se representó,
la exclamación fue tan tremenda,
que cuando se cerro el telón
el público estaba convencido
que había nacido "El niño Dios".