| La estatalización de la fábrica de Alcaraz
implicó cambios sustanciales en el régimen
administrativo y económico. El proceso de transición se
prolongó hasta finales de 1786. La estatalización
contribuyó decisivamente a acelerar la puesta en
producción de las Fábricas. Su sistema comercial estuvo
basado en un régimen de monopolio. El hecho de ser la
única fábrica de latón existente en España, la
concesión de numerosas franquicias sobre la importación
del latón y cinc y execciones fiscales para proteger su
producción de la competencia extranjera, otorgaron a
esta empresa una posición privilegiada.
En la
década de 1790 la Fábricas de Alcaraz tenían una
plantilla de un centenar de trabajadores, la mayoría de
ellos españoles, aunque los puestos de responsabilidad
seguían desempeñados por técnicos extranjeros.
Durante la
Guerra de la Independencia, la Junta Suprema de la
provincia de La Mancha, huyendo de los franceses, tuvo
que retirarse de Ciudad Real a los abruptos parajes de la
serranía alcaraceña, alojándose espléndidamente y en
seguridad en las Fábricas de San Juan, hoy Riópar.
Pero los
acontecimientos de 1808 la volvieron a dejar en precaria
situación, y así continuó hasta que el 31 de diciembre
de 1828 fue cedida a doña Josefa Fernández de
Folgueiras.
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