pinturas, barnices, colas, decapantes, aguarrás sintético, tintes, protectores de madera;
pilas y acumuladores;
baterías de vehículos;
aceites de cocina;
aceites de motor;
lámparas fluorescentes o especiales (halógenos);
productos químicos y envases que hayan contenido productos peligrosos como pesticidas, productos de limpieza, desinfectantes;
aerosoles;
medicamentos;
muebles y enseres;
ropas, trapos, calzado, textiles de decoración;
electrodomésticos, frigoríficos y equipos de refrigeración, material electrónico (ordenadores, videocámaras, cintas de vídeo o casete, CD, teléfonos);
cartones, papel, maderas y objetos plásticos;
escombros y chatarras metálicas provenientes de pequeñas reformas domésticas (material de fontanería, cableado eléctrico, puertas, ventanas, somieres, etc.);
otros (no siempre admitidos): restos de poda o jardinería, cosméticos, productos de fotografía, radiografías, termómetros, etc.