Higueruela, mi pueblo, tu pueblo, nuestro pueblo.
Viejos negocios |
![]() |
|---|


De dulce recuerdo es el bar de Antoñín, estaba situado en el número 36 de la calle Ramón Franco, haciendo esquina con las Calles Estación y Santa Quiteria. Muy amplio y con mucha luz, ocupaba todo el primer piso de la casa, al él se subía por una escalera, no muy ancha y con bastante pendiente que mas de uno la bajamos rodando.

Antonio García Dura, junto con su esposa Teresa, supieron darle una aire de seriedad y buen servicio. También fue una buena escuela donde aprendieron sus hijos Paco y Manola.
Este era uno de los tres casinos del pueblo, que aportaban un centro de reunión para los higueruelanos. Los otros dos eran Verdejo y Agustín. En él , aparte de tomar y jugarte el café, quedabas para organizar trabajos, buscar el podaor, hablar con el del tractor, vender la cebá, o el trigo, quedar con el barbero, etc, en definitiva cumplía una labor social que ahora añoramos.
Eran tiempos donde la televisión parecía un lujo, casi nadie tenía este aparato en sus casas, solo se podía ver en los bares, la chiquillería, los domingos, se colaba para poder ver los Bonanzas, Rintintin, etc, pero si estaba Rapao lo tenian difícil.

En su puerta rezaba este nombre escrito en azulejos de color amarillo
Fotografías cedida por La familia García Durá
| © Higueruela,mi pueblo | Volver a: viejos negocios página inicio |