x            31 21 de mayo 2019 página inicio
   

PREGÓN DE LUCAS MARTÍNEZ IBÁÑEZ,
PARA LAS FIESTAS DE SANTA QUITERIA 2019.


    Hola buenas tardes, señor alcalde, comisión de fiestas, majos y majas, higueruelanos y visitantes, vecinos y paisanos... amigos todos.

  
Esperando al pregonero
Público escuchando el pregón

   Un saludo también, para aquellas personas que por motivos de salud o laborales no nos pueden acompañar en estos días de fiesta y en especial un recuerdo a mis padres, Esteban y Sabina y mi suegro "Balterra" que nos dejaron hace unos años. También me gustaría mandarle un fuerte abrazo a mi suegra María.

   No todos los días le brindan a uno la oportunidad de dar el pregón de las fiestas patronales de su pueblo, ni tan siquiera de subirse a este balcón, al cual me he subido muchas veces a cambiar las banderas, a pintar... y os aseguro que estaba mucho más tranquilo.

   Cuando recibí la llamada de la Comisión de Fiestas 2019, no pensé ni un segundo en renunciar a tal honor, de ser el pregonero de las fiestas de mi pueblo, el cual me vio nacer hace ya unos cuantos años. Fue después de aceptar este reto, cuando comencé a darme cuenta de la enorme responsabilidad que había asumido, por lo que pensé que debía esforzarme al máximo para ser digno pregonero de mi pueblo al que tanto respeto y quiero, por lo que sin posibilidad de dar marcha atrás, vamos a comenzar:


El pregonero con la Comisión de fiestas 2019

     Nací en Higueruela, gran parte de mi vida la he pasado en "La Plaza" o en la calle Ramón y Cajal lo mismo da, tengo muchos recuerdos de mi niñez, junto a mis hermanas Aurelia y Lola, metiéndonos en todas las casas de vecinos, que eran como la mía, desde la casa de mi tío Fulgencio y mi tía Carmen, pasando por casa de Paco Marín y Ana María, la Tornera y Pedro, la Dolores y el aguacil. En aquellos tiempos en la plaza había mucha gente, teníamos el Ayuntamiento, la cárcel, la academia de la banda de música, dos supermercados (el de Paco el Gafas y el de "la Dolores de Ibáñez", mi abuela), la carnicería de "Las Pepetas", la sastrería de Paco Marín, la relojería de Alfonso "el de Melchor" y la zapatería de Obdulio, para que veáis que movimiento había, ni en las grandes ciudades... y muchos chiquillos y chiquillas para jugar el esconde correa, los oyicos, el gua y la rata, etc.

    Todavía recuerdo cuando metían algún gitano en la cárcel, ya que yo vivía enfrente, cuando nos visitaba el gobernador civil, el cual nos echaba el discurso desde el balcón del ayuntamiento.

    Siempre había gente en el Olmo de la Plaza, los mayores de la época se sentaban alrededor de él, el tío Paco "el sastre", Capitán, Lagarto, el Moreno Chamarreta y muchos más que ahora no recuerdo, "que tiempos tan buenos aquellos".

    A los catorce años dejé la escuela de Don Antonio Tolsada y me puse a trabajar con los albañiles, con el maestro Pedro Pegotes, pero duré poco, ya que me fui a Almansa como muchos otros y otras, a trabajar en el calzado, donde estuve hasta que me tuve que ir a la mili voluntario con mis amigos Alfonso Lechuga, Juan Mosca el Tole.

    En aquellos años también comencé a trabajar como camarero en el salón de bodas, con mi prima Aurelia y Agustín, Cosme y Asensia, terminando con el nuevo y actual salón, llamado Salón Mateo, con los hijos de Cosme y Asensia, teniendo unos buenísimos recuerdos de todos ellos durante 45 años.

    En 1974, en plena transición, me fui a Alicante, a la escuela de maestría industrial a hacer un curso de fontanería. De Alicante me quedo con el recuerdo de mis tíos, Lola y Bernabé y Laureano y Nieves "que eran como mis tíos también" y que ya no están con nosotros.

    Unos años después, regresé de nuevo al pueblo y retomé el trabajo de albañil con la sociedad de Cosme López y formamos una cooperativa de construcción.

    El año 1981, fue muy especial para mí, en septiembre me casé con mi mujer "mi Flora", que también era vecina de barrio, "para que veáis que no me fui muy lejos a buscar el amor", pero hay que decir que no me fue fácil ya que fue un amor supervisado por mi cuñado Paco. Fruto de nuestro matrimonio nacieron mis hijos Esteban y Mª Lourdes, de los cuales me siento muy orgulloso. 

   En agosto del 85, convocaron una plaza como funcionario del Ayuntamiento, al cual me presenté, tuve una profesora muy dura y exigente, mi mujer, la sala de estudio era la habitación de arriba y allí pasábamos horas haciendo dictados, problemas, ejercicio de cálculo, corrigiendo faltas de ortografía "que por cierto tenía muchas" y de vez en cuando salíamos tarifando.

    El examen tenía la parte teórica que fue en el Ayuntamiento y luego la práctica que tuvo lugar en el campo de fútbol, aprobé los exámenes y me incorporé como operario de servicios múltiples en octubre de ese mismo año.

    Recuerdo el primer día de trabajo, mi compañero Pedro, me fue enseñando todas las cosas que tenía que hacer, subimos al depósito del agua y me quedé un poco parado y pensé, "por donde le meto mano a esto".

    Sustituí a un hombre muy trabajador y querido por el pueblo, él era Navarro, muchos de vosotros lo recordaréis. Cuando tenía alguna avería me acordaba de él, y a que conocía por donde iban todas las tuberías del pueblo, menos mal que mi compañero Perita y Paco Marín que llevaba la memoria RAM en la cabeza, sabía por dónde iba la red de aguas.

    En el año 1988, se inauguró el nuevo y actual Ayuntamiento, la piscina municipal, la cual llevé el mantenimiento hasta mi jubilación y la pista polideportiva a la que le dediqué mucho tiempo en mis ratos libres como entrenador del deporte base, organicé diferentes campeonatos de fútbol, las doce horas, torneos de fútbol sala alevín, infantil y senior durante el periodo escolar y vacacional. Recuerdo las noches de verano, con las gradas llenas de madres, padres, abuelos y familiares animando a sus "chiquillos", eran noches de alegría y también con algún "rifirrafe" pero sin importancia.

    Como podéis comprobar me considero un hombre "multiuso" he ejercido de albañil, agricultor, entrenador, camarero y fontanero.

    En mis años en el Ayuntamiento, cuando llegaban las fiestas eran días interminables de preparativos, poniendo el escenario y el pincho, pintando el jardín, rozando hierba por las calles, barriendo, dando servicio de agua a los feriantes, le hacíamos la puesta a punto a Higueruela para estos días tan señalados en honor a nuestra patrona.

    De mi trayectoria profesional durante 32 años, al servicio de Higueruela, mi agradecimiento por tantos buenos momentos para mis compañeros/as del Ayuntamiento y me gustaría nombrar a Juan Belmar que fue mi primer alcalde, Martín, Benito, Pepe Colmenero y mi sobrino Oscar, de todos ellos me llevo un grato recuerdo en mi corazón y desde aquí aprovecho para mandar un cariñoso saludo a todos ellos, tanto a los que están como a los que ya no están presentes.

    Queridos paisanos desde hoy día 21 y hasta el día 24 de mayo, Higueruela se viste de fiesta y todos nosotros disfrutaremos al máximo de todas las actividades que en estos días se nos ofrecen. Las fiestas no sólo son diversión y baile, sino que tienen un profundo sentimiento religioso hacía nuestra patrona Santa Quiteria, a la cual todos los higueruelanos\as le tenemos mucha devoción y por eso durante los días 22 y 23 de mayo, nos ponemos nuestras mejores galas para acompañarla en las procesiones por las calles de Higueruela.

   Serán días de reencuentro de familiares y amigos, saludaros unos a otros, bailar, cantar y reír, romper por unos días la monotonía de todo el año. Durante estas fechas seamos dichosos porque tenemos la suerte de ser o vivir en un lugar de buenas gentes, Higueruela es un pueblo que sabe divertirse a fondo, en paz y en armonía, estamos todos con todos sin distinción alguna.

    Las fiestas de Higueruela son posibles gracias a la comisión de fiestas, los cuales se esfuerzan al máximo durante todo el año para llevar a cabo todas sus actividades programadas, mi más sincera enhorabuena.

    Antes de terminar, me gustaría hacer una mención especial a mis vecinos Antoñico "el rojo" y su hija Emi y también a mi amigo Pepe Padilla, os pido un fuerte aplauso para ellos.

    Desde este balcón y junto a mi familia más próxima, mi mujer, mis dos hijos y mi yerno Pedro Francisco, os mando un cordial saludo a todos vosotros/as y solo me queda desearos unas felices fiestas.

¡¡¡¡ VIVA HIGUERUELA !!!!

¡¡¡¡ VIVA SANTA QUITERIA !!!!


Entrega de una placa recuerdo a Lucas Martínez


 
Con el alcalde                                                           Con su esposa Flora

Lucas Martínez y su familia

©2018 Higueruela,mi pueblo • Volver a: Pregoneros Resumen 2019 inicio