Se pela la gallina. Después de cortarle las patas, le sacamos los menudillos, se limpian bien y se trocean en trozos pequeños.
Se pone una olla grande con agua al fuego, cuando este el agua caliente se pone las cabezas de ajos, la gallina entera, las patas bien limpias y los trozos de menudillos todo ello a cocer.
En otra olla coceremos los huevos.
Cuando los huevos estén duros, los pelamos y separamos las yemas de las claras.
Las claras las partimos en trozos pequeños y las reservamos.
Las yemas de los huevos las deshacemos en un recipiente con caldo caliente de la olla y después se añaden a la olla.
Cuando la gallina esté cocida se saca, se deshuesa y después partimos toda su carne en pequeños trozos, una vez partida se ponen de nuevo en la olla.
Se pone las hojas de laurel y sal al gusto.
Añadimos las claras partidas.
Todo el proceso debe durar unas cuatro o cinco horas.
Un poco antes de servirla se le puede rebandas finas de pan tostado.
Receta cedida por Gloria Arnedo Gómez nieta de Bibiana.