Escudo de Higueruela

Higueruela, mi pueblo, tu pueblo, nuestro pueblo
Albacete - España

COLABORACIONES

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    Por segunda vez accedo a la petición de mi entrañable amigo Antonio. Primero fue para disertar sobre las crónicas del pueblo de donde nació "Higueruela, Nuestra Historia", y ahora, acerca de mi hobby preferido la investigación y el desarrollo de las ciencias, con la ilusoria pretensión de exponer una posible modificación de la "ecuación del siglo" en cuanto a uno de sus términos, no así al resultado matemático que permanece inalterable. Así pues, dentro de mis limitados conocimientos en el mundo de la física, me dispongo a disertar sobre mi tesis que nos llevará a que cada cual saque las conclusiones que estime conveniente. Sin embargo, antes de llegar a su punto final he considerado interesante seguir un sucinto orden de trabajo en especial sobre la "cuarta dimensión"; tema que, con arreglo a los razonamientos a mi alance doy a conocer con el fin, de que, a pesar de la incompleta formación científica que me priva en parte de la lógica opción de desarrollar con eficacia el mutuo entendimiento, sea por el contrario, capaz de despertar en el lector el interés y la expectación suficiente para que de forma conjunta nos traslade al campo donde han de desarrollarse los acontecimientos de nuestra inventiva.

UNA TEORÍA BASADA EN EL MOVIMIENTO.

    En 1905, al confirmarse que la velocidad de la luz es finita Einstein, dedujo que las leyes de la ciencia deben ser iguales para cualquier espectador que se mueva libremente, prediciendo que nada puede aventajar su velocidad, y determinando que su movimiento es el mismo para todos los sucesos.

    La relatividad es la teoría ligada al cambio de posición del conjunto de reglas o medidas características del universo. Al hablar de movimiento debemos preguntarnos: ¿Movimiento respecto a que sistema?. Existen infinidad de ejemplos sumamente ilustrativos; un móvil se mueve a 80 km/h, siendo adelantado por otro que circula a 100 km/h. Si analizamos el movimiento de ambos vemos como el segundo vehículo no adelanta al primero a una determinada velocidad, sino que su cambio de posición respecto al otro es de 20 km/h.

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    En la relatividad no existe el reposo absoluto. No podemos basarnos en ningún sistema de referencia que se encuentre en tal estado porque no existe. Sólo si comparamos un cuerpo con otro podemos decir que uno está en reposo respecto al otro, por lo que llegada la hora de estudiar las singularidades de uno de ellos debemos tener en cuenta su conexión con el sistema de referencia elegido.

    Quizás la prueba mas evidente la tenemos en nuestro planeta. Si por ejemplo, un ecuatoriano se sienta a descansar un minuto en un banco de su país ocurrirá que transcurrido el periodo de reposo ha alterado su posición en 28 kilómetros al Este, -la Tierra gira de Oeste a Este- ; ello ateniéndonos solamente al movimiento de rotación. La comprobación es sencilla: si dividimos los 40.000 kilómetros que mide el círculo máximo de la tierra entre las 24 horas del día tendremos que, el movimiento rotatorio en el ecuador es de 1.666 km/h. Además, estamos cambiando de lugar a una velocidad de 107.118 km/h., debido a que nos trasladamos alrededor del Sol, y también nuestro Sistema Solar se mueve en torno a su centro galáctico a 245 m/segundo, independientemente del alejamiento ininterrumpido de todas las galaxias del universo.

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    Diez años después de ver la luz la relatividad especial, en 1915, Einstein, articulando sus teorías con la gravedad, la materia y el espacio introdujo la relatividad general, ligada al "espacio - tiempo" dentro de los límites del universo afectados por la nueva dimensión y describiendo las fuerzas gravitatorias en términos de la recíproca influencia con el repetido "espacio-tiempo cuadridimensional."

    Para optar a introducirnos con éxito en la "cuarta dimensión" hay que tener en cuenta una serie de factores sin los cuales resulta imposible llegar a conclusiones objetivas. En el aspecto fundamental de la relatividad general observamos cómo la gravedad interviene como factor principal, viéndose influenciada con la gravedad en la obtención de la curvatura gravitacional del mencionado punto de incidencia en el espacio, o dicho en otros términos; lo que la relatividad general nos calcula, es la fuerza de gravedad en el punto en que ambos cuerpos contactan.

    La forma en que se halla repartida la masa y la energía en el espacio son la causa de la curvatura del mismo. Esta misma fuerza es la que ocasiona que ambos cuerpos celestes no se vean forzados a variantes de posiciones alteradas por órbitas curvas sino que se muevan a través de una geodésica, -"una línea lo más recta posible en el "espacio - tiempo" curvo-. Si la geometría euclidiana no es válida en un campo gravitacional por la sencilla razón de no existir líneas rectas en el mismo, el camino mas corto en que han de desarrollarse los posibles acontecimientos dentro del campo de referencia es la misma geodésica.

    Para Einstein, el campo gravitatorio es una consecuencia del "espacio - tiempo de cuatro dimensiones". Las partículas dentro del mismo no pueden evitar seguir el movimiento impuesto por las leyes del mismo campo, viéndose forzadas al igual que los cuerpos celestes a describir trayectorias idénticas a éstos dentro de las características propias del momento.

    En consecuencia, Einstein combina en su teoría la geometría del espacio y la materia existente en él, conduciéndonos la misma teoría a la no separación del espacio y del tiempo, debiendo ser considerados ambos sinónimos en todos sus aspectos. Pongamos un ejemplo; supongamos que un viajero se desplaza en tren de una ciudad a otra. De igual manera que sería un error afirmar que en su desplazamiento no cambia de lugar, del mismo modo jamás existirá la posibilidad de ocupar la misma porción del espacio dada la imposibilidad de anular el factor tiempo. A pesar de ello, el viajero seguirá ocupando el mismo lugar en relación con el vagón en que viaja pero no así, con referencia a un espacio absoluto.

    Ambos conceptos, tiempo y espacio son recíprocos. La identidad del lugar es únicamente posible cuando el sentido del tiempo es anulado y el lugar es solo relativo al tiempo. Pero lo contrario es igualmente cierto, ya que no hay identidad de tiempo excepto cuando el espacio deja de existir.

    No obstante ser las teorías de Einstein quienes establecen la relación "Espacio-tiempo, masa-energía y gravitación-inercia", las ecuaciones de Maxwel nos confirman que la luz mantiene su velocidad constante independientemente de cual sea la velocidad de la fuente. También el principio cuántico de Plank nos demuestra que la proporcionalidad es recíproca entre la energía y la frecuencia, coincidiendo con el efecto Doppler al estar fundamentada la relación entre ambos. Sin embargo, de igual forma que en un campo gravitacional la masa del cuerpo en movimiento determina la estructura y extensión del mismo dando lugar a que, toda masa menor que incida en dicho campo conecte con el primero en un punto común, si cualquier forma de masa es afectada por la gravitación, tampoco las partículas lumínicas pueden evadirse de su influencia. Un claro exponente de su comportamiento se ve reflejado en los " agujeros negros". Las partículas-ondas de la luz no consiguen abandonar la "frontera" del mismo al ser incapaces de vencer la infinita gravedad imperante, viéndose forzadas a la deformación curva de los conos de luz hacia el "horizonte de sucesos".

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    De acuerdo con la relatividad general, la relación "energía-frecuencia" nos dice cómo el tiempo transcurre más lento próximo a cuerpos de gran masa. Efectivamente, si a una mayor energía precisamos una mayor frecuencia y viceversa, cuando el campo magnético de un cuerpo gravitacional resta energía a la luz ésta disminuye su frecuencia motivada por la pérdida de energía y, en consecuencia, da lugar a que disminuyan los ciclos de su onda por frecuencia, determinando que precisemos de mayor cantidad de ondas/seg. para completar igual periodo de tiempo. Si la velocidad de la luz es constante pero pierde energía en determinados momentos, queda confirmada la prolongación del tiempo. Por consiguiente, si frecuencia es igual al número de ondas por segundo, al precisar de más ondas para completar el ciclo forzosamente necesitaremos de más tiempo, no siendo la luz quien pierde velocidad, "es el tiempo quien se prolonga".

EL TIEMPO. ¿Razonamiento psicológico de la mente?

    Cuando hablamos de tiempo nos estamos refiriendo a un irreversible proceso porque, al no sentirse vinculado con el presente, el factor como tal es una ilusión entre el futuro y el pasado. Muy rico y variado en expresiones debido a las diversas conceptualidadades que caracterizan sus diferentes aspectos, hacen altamente complicada su definición. Ya el teólogo y filósofo San Agustín, en relación con fijar un enunciado sobre su significado argumentaba: "Si me pregunto qué es el tiempo, lo comprendo perfectamente. Si me preguntan qué es el tiempo, no sabría qué responder".

    Con el big bang surgió el espacio y la energía del universo, pero también, "el tiempo". Hipótesis diferentes concretan la característica de esta dimensión física hace 15.000 millones de años. Sin embargo mi tesis difiere en cuanto a la energía. Bien que el espacio-tiempo hiciera su aparición en ese crítico momento, pero en cambio, la energía se hacía imprescindible para mantener la materia colapsada en el punto cero, pues según mi hipotética opinión con anterioridad al big bang el universo se hallaba sumido en otra singularidad y, lo que realmente tiene lugar con tal acontecimiento es un nuevo ciclo del mismo.

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    En los aspectos del tiempo y su influencia en la especie humana su patrón principal está representado en nuestra sociedad por el reloj, poniendo coto a la subjetividad de la mente.

    Así pues, nuestro cerebro juega a su manera abreviándolo o adelantándolo con arreglo al psicoanálisis perceptivo del momento. Comprobamos que el tiempo físico es el punto de referencia nacido de la forma de sentir de cada individuo; ello constata con el psicológico que posee características esenciales y diferentes que intervienen en nuestra especie, ya que su percepción depende del psicoanálisis del sujeto que lo experimenta. Para Alexis Carrel, psicólogo y Premio Nobel 1912, el tiempo psicológico pertenece a la personalidad natural de cada individuo.

    En páginas anteriores hemos visto cómo el tiempo transcurre más lento próximo a cuerpo de gran masa. De igual manera que advertimos que la curvatura del espacio es un hecho real, también podemos afirmar que el tiempo es curvo. Un ejemplo podría ser el siguiente; dos relojes iguales marcarían horarios diferentes según su situación. Si colocamos uno de ellos en la tierra y otro a una considerable altura de su campo gravitacional, nos resultará totalmente imposible unir horarios coincidentes a través de una trayectoria perpendicular debido a que , el que queda dentro de nuestro campo caminará más lento que el situado a gran altura. La trayectoria de ambos horarios nos marcará una línea curva parecida a la seguida por una pelota de tenis.

    En la actualidad se pueden realizar mediciones de tiempo con una precisión casi absoluta. El reloj atómico de cesio posee una exactitud de hasta trece decimales, considerando al segundo como el equivalente al tiempo de giro de un electrón sobre su eje dentro de uno de sus átomos. Más exacto todavía es el máser de hidrógeno, con el inconveniente de que su estabilidad es menor de un segundo. Se trata de un dispositivo empleado para la ampliación de microondas por emisión, estimuladas por radiación de hidrógeno.

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    Para conceptuar el tiempo se hace imprescindible compararlo con cualquiera de sus unidades. De igual forma decimos que "lapso" es el curso de un "espacio-tiempo", o "rato" el "espacio de tiempo y/o espacio, al referirnos a una porción de tiempo entre dos puntos o lugares, su complicada definición podríamos considerarla como el intervalo de espacio-tiempo comprendido o transcurrido entre dos culminaciones consecutivas del cuerpo celeste que tomemos como referencia. Por ello, al hablar de tiempo no sólo entendemos el transcurrir de un lapso temporal sino que también incluimos al espacio comprendido donde se desarrolla el acontecimiento.

    En el intervalo comprendido o transcurrido entre dos culminaciones consecutivas del Sol hay que destacar que ambas, relacionadas respectivamente con su anterior o posterior no son en su totalidad exactas como resultas de la inclinación del eje terrestre y la diferencia velocidad de la Tierra en su recorrido orbital alrededor del anterior. La medición de tiempo en tal caso es por aproximación; es el conocido "tiempo solar medio". De hecho deducimos que tiempo universal es el tiempo solar medio tomado del observatorio de Greenwich. Sin embargo, estas definiciones no son totalmente concluyentes, siendo preciso tener en cuenta la existencia del concepto tiempo en sus diferentes facetas.

    En su aspecto físico, tiempo resultaría ser un concepto ligado a la noción del movimiento según el cual, los sucesos pueden ordenarse en pasados, presentes y futuros. Otras ideas conceptuales podrían ser las de tiempo absoluto y relativo; comparativamente a los enunciados anteriores tiempo absoluto sería el que no está influido por ningún suceso, es decir, que es independiente del sistema de referencia, por lo que es imposible establecer una única escala de tiempo porque cada sistema tendría la suya. Conforme al acontecimiento es sí, es el tiempo transcurrido entre dos sucesos dependientes del sistema referente desde que se hace la medida, resultando que tiempo absoluto es lo que para el observador vendría a ser el tiempo relativo. No obstante, este enunciado se mantuvo hasta que Eisntein vino a demostrar la no existencia de un tiempo y un espacio absolutos.

    Al ser la velocidad de la luz finita y no tener lugar la existencia de partículas hiperlumínicas, el tiempo absoluto como factor único no tiene cabida desde el momento que se confirma que su velocidad no cambia en esencia el desarrollo de su acción en relación a observadores donde quiera que se hallen.

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    En el mundo científico las predicciones erróneas mantenidas desde antes de Copérnico y Galileo, pasando por Newton y Einstein hasta nuestros días, han traído consigo en no pocas ocasiones el retroceso de los avances de investigaciones posteriores. Newton por ejemplo, mantuvo de por vida el concepto de un tiempo absoluto. También Einstein sostuvo que el universo era estático hasta el extremo, de forzarle a crear " la constante cosmológica" con el fin de dar al universo una tendencia inherente a expandirse y que se adaptase a sus teorías. Más tarde calificaría como el gran error de su vida el equivoco que había mantenido, toda vez que Huble vino a confirmar su expansión.

    En relación con los enunciados habidos del concepto tiempo y, de conformidad con una coherente argumentación llegamos a la conclusión de que tiempo, son los grados de arco de una rotación completa del cuerpo celeste que tomemos como referencia, equivalente al día y que podemos fraccionar en las partes adecuadas con el fin de acomodarlas a nuestra conveniencia. Por ejemplo, tenemos el tiempo universal dividido en veinticuatro husos "horas", del que cada hora o fracción equivale a quince grados de arco de la rotación diaria de la Tierra. En consecuencia, cualquier unidad o medida de tiempo correspondería a una definida porción de grados de arco de la repetida rotación marcada por una determinada medida dentro del espacio y del tiempo y, dependiente de la relación proporcional entre el día y trescientos sesenta grados.

    Como describimos anteriormente, en un campo gravitacional al no existir líneas rectas es inadmisible la aplicación de la geometría euclidiana, siendo la distancia más corta entre dos puntos una línea curvo-geodésica. Ello da lugar que al trasladarnos a través de ésta en el repetido campo de un lugar a otro nos veamos sorprendidos al comprobar que podemos ganar o perder espacio, al igual que por la misma razón y en iguales circunstancias adelantamos o atrasamos el tiempo.

    Si un reloj fuera una máquina perfecta, en sus diferentes desplazamientos a través de un campo gravitacional los intervalos de su tic-tac no serían totalmente continuos y acompasados sino que por el contrario llegado su momento, tendría que adelantar su marcha, aminorar, detener e incluso caminar hacia atrás, " hacia el pasado", de acuerdo con la proporcionalidad existente entre la velocidad desarrollada en su desplazamiento y los grados de arco descritos por la rotación del cuerpo celeste en cuyo campo tuvieran lugar los acontecimientos. Sin darnos cuenta nos vemos inmersos en la "la cuarta dimensión al coincidir en nuestras interpretaciones la equivalencia del espacio y del tiempo".

    La idea de que el tiempo era algo con identidad propia y el espacio otro concepto de naturaleza diferente, se mantuvo hasta que la relatividad vino a demostrarnos que ambos componen un único objeto a definir, "el espacio-tiempo de cuatro dimensiones".

    El espacio es relativo al movimiento; es un conjunto del espacio temporal. Su análisis científico a la hora de su interpretación crea no pocas dificultades a personas sin disposición a profundizar en esta rama de la ciencia. En realidad cabe preguntarnos, ¿que es el espacio -Tiempo? Según Stephen W. Hawking, "es el espacio de cuatro dimensiones cuyos puntos son los acontecimientos originados en un punto del espacio-tiempo especificados por su tiempo y su lugar", -los sucesos-. El mismo autor nos comenta en su "Historia del tiempo", que es imposible imaginar un espacio cuadrimensional, es más, como colofón continúa.                º            ¡Personalmente ya encuentro suficientemente difícil visualizar un espacio tridimensional !.

    Podemos apreciar que el espacio percibido instintivamente por los sentidos es el geométrico, comprendido en tres dimensiones. En la relatividad general en cambio, no está asociado a las impresiones de los sentidos; supuestamente una dimensión más, sería la vertical a los tres ejes de coordenadas, pero en la teoría einsteniana la cuarta dimensión es el tiempo multiplicado por la unidad imaginaria.

    El tiempo imaginario tuvo su detección al tratar de la unificación de la gravedad y la mecánica cuántica. En el tiempo imaginario igual es posible anteponer el paso del tiempo que posponerlo haciendo posible trasladarnos en todas direcciones de forma que, en el mismo concepto se unen el futuro y el pasado. Es evidente que si existe la facultad de anteponer o posponer el tiempo da ocasión a una mutación del suceso en el "espacio-tiempo", existiendo la posibilidad de enlazar el pasado y el futuro; es un fenómeno que nos aproxima a la visualización ( dentro de su imposibilidad), del espacio cuadrimensional. En consecuencia, tiempo imaginario seria el resultado obtenido de la medición del mismo en relación con determinados factores que sólo existen en nuestra mente y que, recopilados imaginativamente nos conducen a la medición deseada.

    De igual forma que un espacio bidimensional es de fácil captación para los sentidos, si seguimos avanzando en nuestras comparaciones podemos comprobar que, al introducirnos en tres dimensiones nos resulta bastante complicado memorizar los impresiones. Sin embargo, un espacio cuadrimensional aun poseyendo la facultad de tenerlo gravado " in mente" nos resulta imposible imaginar. Respecto al tiempo ocurre algo por el estilo. Hume opinaba; " el tiempo se descubre siempre mediante alguna sucesión perceptible de objetos que cambian... " Deducimos que no tendríamos un concepto objetivo del tiempo sin una idea cambiante. También Einstein nos dice que, "las coordenadas de un punto material en movimiento son funciones del tiempo"; luego, ¿Que entendemos por tiempo? Desde esta observación, tal y como vimos anteriormente el concepto de simultaneidad no es un concepto absoluto como tampoco lo es la longitud y el tiempo, porque en tal caso, ésta sería una función de la velocidad.

    De igual forma que en el dualismo "partícula-onda" nos acogemos a la opción concreta que más se ajuste a la finalidad especificada de cada caso, en la distinción de tiempo real y tiempo imaginario nos sucede algo similar hasta el extremo que, igual podíamos entender por tiempo real el imaginario y viceversa. Según nos cuenta Stephen W. Hawking, ¿Quien nos dice que el llamado tiempo imaginario no es el tiempo real, y lo que nosotros entendemos como tiempo real es una creación nuestra tomada como realidad?

Aunque en el tiempo el efecto de causa lo vemos siempre después de acontecido, no distingue entre pasado y futuro. Por el contrario, igual que ocurre con las partículas, su actuación resulta ser una variante de direcciones múltiples sin seguir unas normas determinadas que nos conduzcan a una definitiva dirección, por lo que se deduce que, tampoco las leyes cuánticas pueden poseer un marcado sentido sino que por el contrario actúan sin dirección entre pasado y futuro.

    La medición de distancias al ser efectuada en función del tiempo y la capacidad de movimiento de la luz, nos da como resultado la obtención de igual velocidad para cualquier observador sea cual fuere su posición y lugar. Estas reflexiones evidencian que si el tiempo absoluto no existe, tampoco el espacio absoluto tiene razón de existir al ser coincidentes la equivalencia del espacio y del tiempo. Por consiguiente, vemos la medida de tiempo relativa en cuanto al espacio-tiempo, siendo necesario contar con un orden de referencia que nos permita poder conectar los acontecimientos del universo producto de su medición.

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    A lo largo de esta exposición hemos podido comprobar que el tiempo en sí no es algo totalmente aislado e independiente. Existen sobradas razones que nos conducen a su relación con el espacio siendo causa que, conjuntamente den lugar a la formación del repetido concepto: "EL ESPACIO TIEMPO".

    Igual que en las manifestaciones de la equivalencia entre el espacio y el tiempo nos acogemos al sinonismo de sus componentes en su actuación y/o, a la doble interpretación de cara al observador, también debemos tomar en consideración la combinación a que da lugar la nueva realidad objetiva cuyo naturaleza en sí constituye "LA CUARTA DIMENSIÓN".

    Como venimos repitiendo, el "espacio-tiempo" es el causante de imprimir movimiento a la materia convirtiendo en viajeros errantes a los cuerpos celestes que pueblan el universo. También ésta es la responsable de la curvatura del anterior, lo que hace que ambos sean afectados en su conjunto por los diferentes sucesos desarrollados. Si en relatividad no podemos hablar del espacio y del tiempo como conceptos independientes, tampoco cabe referirnos a la "materia y la gravedad" por separado al ser recíprocos tanto en su aparición como en sus manifestaciones.

    La "cuarta dimensión y el espacio tiempo" componen una especie de símil presente en el universo. Al carecer de forma física no podemos definir su volumen, aunque si podríamos forjarnos una idea dentro de la imposibilidad de imaginar un espacio de cuatro dimensiones si conociéramos las fronteras que delimitan el contenido de la materia existente. Haciendo volar nuestra imaginación podríamos valernos del siguiente ejemplo. Si comparamos el planeta Tierra con el universo en su conjunto donde la parte sólida correspondiera a la materia y los océanos a la cuarta dimensión y/o al espacio-tiempo cuadridimensional, su volumen total vendría determinado por los dos valores juntos, de cuyo resultado obtendríamos entre la materia y el espacio la siguiente proporcionalidad.

VT = VU

4ª dimensión = VU - MU.

MU = VU - 4ª diemnsión, y, VU = 4ª dimensión + MU

De donde VT,"Volumen de la Tierra"; VU,"Volumen del universo" y MU, Materia del universo"

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    La dilatación del universo acrecienta indistintamente el espacio y el tiempo, contribuyendo a una expansión del espacio-tiempo de cuatro dimensiones. Teniendo en cuenta que son los cuerpos celestes quienes determinan las propiedades del espacio a su alrededor, las galaxias y con ellas los primeros son los que trasladan tras de sí en su expansión las peculiaridades especiales creadas pero no así el espacio donde gravitaban, el cual sólo altera su posición de lugar en cuanto a las condiciones propias de su dilatación. Por consiguiente, el "espacio-tiempo" es indiferente del cuerpo celeste de referencia, es decir, que aunque es éste quien condiciona su naturaleza o propiedades en torno suyo, lo que realmente sucede es que el espacio no ve modificadas o transformadas las particularidades esenciales de su entorno, lo que no impide que a su vez siga dilatándose al igual que las galaxias dentro de los confines que afectan a la expansión general del universo.

    Otro ejemplo, (hipotético por supuesto) podría ser que de aquí a un determinado periodo de tiempo y como consecuencia de la expansión del universo, el espacio-tiempo donde tienen lugar los sucesos actuales y que actualmente estamos posesionados o parte del él en nuestro sistema solar, podría pasar a ser ocupado por otro astro sin que ello justificara diferente tipo de alteración que el derivado de las características estructurales y físicas emanadas o creadas por el nuevo ocupante. Lo que realmente ocurriría de cara a cualquier observador situado en su campo es que, precisamente se vería inducido a interpretar el "espacio-tiempo" ateniéndose a las singularidades propias emanadas con motivo de la reciente ocupación.

    Aunque este ejemplo sólo sea un hipótesis, nos permite considerar las recíprocas características ocasionadas con motivo de la relación entre la materia y el espacio.

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    Garantizar la armonía de mi tesis es una alternativa de difícil solución, pues como venimos comentando se trata de la posible modificación del factor c2, componente de la ecuación básica de la relatividad. Por consiguiente, creo conveniente remontarnos a etapas anteriores a 1905 al considerar que, desde un principio, en la selección del valor que se ajustara a las condiciones opcionales Einstein, compatibilizó el cuadrado de la velocidad de la luz con la ley de gravitación universal de Newton. Para la privilegiada mente del padre de la relatividad dado que, los resultados matemáticos se ajustaban a la finalidad deseada, era una pérdida de tiempo abrir nuevos cauces de investigación, habida cuenta, de que su facultad creativa siempre fue por delante de sus deducciones hasta el extremo de delegar en diversas ocasiones en sus colaboradores, tal y como solía suceder con su primera esposa. Ello nos hace pensar que el factor en sí bien podría ser fruto de un sofisma, "como igualmente lo fuera nuestra tesis".

    De otra parte, lo único que hacemos es "asociar nuestro pensamiento a la lógica" ya que, C² no puede ser simplemente un factor numérico adaptado a un resultado matemático, sino que por el contrario, debe ser algo ligado sustancialmente al universo donde las leyes fundamentales de la naturaleza sean parte activa. Como recientemente citaba el astronauta español Pedro Duque, "solo investigando lo imposible estaremos más cerca de los límites de lo posible".

    Así pues, y sin pretender imponer nuevos criterios opuestos a la generalidad de la síntesis inductiva actual concluimos este ensayo. No obstante, por tratarse de un tema demasiado complejo para discutirlo en tan corto espacio, sería conveniente reflexionar sobre su contenido sin olvidar que, con el big bang y a partir de la "rotura de simetría", las partículas, átomos y todo fenómeno desarrollado en el espacio se manifiesta en estrecha cohesión con la "fuerzas fundamentales". Luego, ¿es lógica la exclusión de los conos de luz en los razonamientos matemáticos?

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    En función de los resultados obtenidos, al final de nuestra exposición comprobaremos que la correspondencia de c² y nuestro enunciado es único; " un nueve seguido de diez ceros"

MODIFICACIÓN CONCEPTUAL DE " C² ".

    Aunque es a los científicos a quienes corresponde hallar las soluciones alternas a las posibles modificaciones y/o, cambio de concepciones a definir sobre las variaciones a que hubiere lugar en relación con la ley de la gravitación universal de Newton y el factor c² de Einstein, anticipo la razón fundamental que pudiese experimentar el hipotético desligamiento en cuanto al cuadrado de la velocidad de la luz.

    En realidad, el aspecto fundamental de nuestra tesis "no modifica resultados, pero sí conceptos". Deseo resaltar la ausencia de causa-efecto en el cuadrado de la velocidad de la luz, lo que por razón fundamental considero si cabe más razonada nuestra tesis que la que nos describe a c², pues sostengo la convicción de que los posibles sucesos con influencia en c², debemos buscarlos dentro del cono de luz futuro del suceso, ya que ningún acontecimiento externo puede afectar a lo que suceda en el campo creado por el pulso de luz. Es decir, "las singularidades habidas fuera del cono de luz, son independientes del proceso interno".

    La modificación, o más bien, la nueva concepción establecida sería la siguiente:

    En la unidad de tiempo de un segundo, el triángulo interior engendrado en el cono de luz futuro del suceso está formado por una base de 600.000 kilómetros; (la luz se esparce a su alrededor a razón de 300 metros de radio por millonésima de segundo), manteniendo su eje de rotación una altura de 300.000, (kilómetros/segundo)

    Ello nos conduciría a que en lugar del cuadrado de la velocidad de la luz, el factor de referencia fuese el de la superficie del triángulo engendrado por la fuente dentro del cono, equivalente al cuadrado del eje de rotación y coincidente en sus dimensiones a c².
(Juan Belmar)

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