| Comenzada a
construirse en 1499, es el reflejo del cambio en los modos constructivos
entre el final del gótico, como por ejemplo los arcos apuntados de las
naves laterales, y el inicio del renacimiento en España, siendo el
exponente, en algunas de sus partes, del mayor clasicismo de primera
época durante el siglo XVI.
Tanto su trata como las etapas de
construcción son desconocidas y sólo se conocen los hombres de Juan de
Ochoa, Juan de Londoño y Juan de Hermosa como posibles maestros
canteros.
Se trata de una iglesia columnaria que
responde a dos fines: generar espacio para entrenamientos y colocación
separada de los distintos grupos sociales durante los actos litúrgicos ,
algo común en estos momentos.
Consta de tres naves y cinco tramos, con
cabecera poligonal y unas proporciones grandiosas. La portada en forma de
retablo, englobada en el renacimiento tardío, se aproxima a los diseños
de Andrés de Vandelvira.
También destaca la ventana de la
sacristía, en la que se aprecian influencias de Palladio a través
del foco artístico arquitectónico de Jaén.
Otro de los elementos que caracterizan esta
iglesia son las capillas laterales, en donde existe una intensa variedad
formal en los elementos que las caracterizan, como por ejemplo en la
capilla de la Dolorosa, cuya bóveda se relaciona con la capilla de los
Junterones en la catedral de Murcia. De ella destacan las veneras
laterales y el florón central.
La capilla más rica y la más interesante
es la del Sagrado Corazón, de la que pensamos que destacan las esculturas
de los evangelistas y los detalles escultóricos insertos en los
casetones, como son bustos, ramos de flores o angelillos.
Otras capillas como la de los excautivos, la
de San Antonio de Padua o la de la Inmaculada reflejan la variedad y la
evolución constructiva de este templo. La última de ellas es un ejemplo
de los modos constructivos antiguos con sus nervios torsos que la
relacionan con la iglesia de Villena.
La entrada responde a conceptos del final
del siglo XVI y las esculturas del panel principal, algo desmañadas,
representan a la Anunciación y enlazan estilísticamente con las de la
Catedral de Orihuela.
Otros elementos que destacan son la
rejería, del Renacimiento final y el Barroco, y las esculturas
procesionales y de culto, fechadas todas ellas en nuestro siglo XX,
exponentes del estilo neobarroco de posguerra.
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