PATRONALES:
ENCIERROS 20 AL 24 DE AGOSTO
Como un hecho de bastante interés resultan los encierros que se celebran durante los días del 20 al 24 de Agosto, en honor al Santo Patrón San Sebastián, tradición que se ha mantenido hasta nuestros días.
Unos meses antes del comienzo de las fiestas los vecinos del pueblo se desplazan hasta " El Palomar" para comprar los toros.
El día 20 de Agosto se traían los toros a pie hasta "La Canaleja" (corral donde permanecían hasta los encierros) y desde allí se procedía a los encierros, uno cada mañana de las fiestas.
Los toros venían andando por la carretera de arriba ( Alcaraz- Bogarra).
Al llegar a la primera curva del pueblo, ahora panadería de Vicente, se les pegaba para
que empezaran a correr. Los mozos corrían delante y detrás de los mismos hasta llegar a la Plaza Mayor de Bogarra, lugar donde se instalaba provisionalmente la plaza de toros. Días antes se montaba la plaza con palos colocados en horizontal formando barreras. Una vez terminadas estas, la gente se llevaba sillas de sus casas y las ataban a los palos de la barrera; y los mozos se ponían debajo de las barreras para ver las piernas de las mozas.
Una vez en la plaza se separaban los toros de los mansos ( estos servían de guía) y se encerraban por separado en una cochera, una gran habitación donde previamente se habían hecho apartados con palos.
El problema de este tipo de encierros era que los toros, al llegar a la curva previamente mencionada, se escapaban, es decir, tomaban un camino distinto al que debían tomar, y la gente se iba a buscar a los toros por la huerta o el monte según donde se fueran.
Como consecuencia se ideó un cambio de itinerario. Ahora los toros desde "La Canaleja" vienen por Haches hasta llegar a la carretera de abajo (Bogarra- Albacete).
Hace algunos años se construyó una plaza de toros, donde se han hecho poyos para que la gente se siente, pero siguen haciendo las típicas barreras de madera.
FIESTAS DE SAN JUAN 24 DE JUNIO
La noche de San Juán los muchachos colgaban en las puertas de las muchachas ramas de albaricoques con caramelos, a las que eran más simpáticas y agradables o si ya eran novios les colgaban regalos más caros. Cuando no les caían bien les colgaban huesos de animales muertos, por lo que ellas se levantaban muy pronto para quitarlos y que la gente del pueblo no se enterara. Y cuando eran regalos buenos se sentían orgullosas.
FIESTAS DE LOS QUINTOS
Los muchachos que son llamados a filas, se juntan todos el día que los miden. La costumbre es de estar una semana de juerga en la casa que alquilan para ellos durante esos días.
Por las noches salen a cantar a las muchachas en las puertas de sus casas, se acompañan con platillos de cobre que se transmiten de una quinta a otra.
A la hora de comer, haga frío o calor, se van a la tradicional piedra denominada "Las Mayas".
SAN ANTÓN 17 DE ENERO
Cuando en una casa tenían una gorrina de cría, el dueño ofrecía a San Antón un cerdo de la piara si todos salían bien. Desde que le quitaban la teta de su madre, este cerdo lo soltaban por las calles del pueblo y se criaba entre toda la gente; cuando era grande lo vendían y el dinero lo entregaban al cura del pueblo.
SANTA LUCIA 12 E DICIEMBRE
En este día, en muchas calles del pueblo, se hacían "iluminarias" (hogueras) con los muebles viejos que cada uno tenía en su casa y con las ramas de romero y de pino que traían del monte. Cuando la lumbre se estaba apagando, los vecinos echaban patatas para asarlas y comérselas entre todos, acompañadas de una cuerva.
CARNAVAL:
El carnaval empieza 40 días antes de la Semana Santa.
En la época en que se prohibieron, la gente se vestía mucho y sobretodo lo hacían para ridiculizar a la gente que tenía el poder y que los controlaban el resto del año.
Normalmente se hacían en la Plaza Mayor del pueblo y luego se recorrían las calles con mucho alboroto.
La gente se solía vestir de animales (burros, machos.. ), se ponían los aparejos, como colleras, arados, yugos, etc, y el resto de la gente del grupo hacían de labradores simulando que sembraban la tierra; normalmente lo hacían con ceniza.
También solían vestirse de boda, normalmente los hombres de mujeres y las mujeres de hombres.
Otras veces se vestían de matrimonio con la mujer embarazada y el marido jorobado.
CORPUS CHRISTI:
El Corpus ha sido siempre un Día Grande en Bogarra.
Ya sus antepasados engalanaban sus calles con colchas bordadas, plantas y todo aquello que, de sus casas, contribuía para decorar Altares en distintos puntos del trayecto por el que discurría la Procesión.
Al ser esta una zona de abundantes plantas aromáticas, un 29 de Mayo de 1.974 el párroco de Bogarra(Alfredo Fernández Moreno), encargó al paisano y conocido artista Qijano la confección de la primera alfombra de flores naturales que se hizo en la Plaza Mayor y en la que colaboraron los ciudadanos de Bogarra.
Desde entonces numerosas personas se dan cita para confeccionar las alfombras florales.
El trabajo es laborioso pero, gracias a la disponibilidad de los vecinos del pueblo, varios días antes de la celebración, grupos de jóvenes y mayores van recorriendo los parajes y jardines para la recogida de plantas y flores como el romero, mejorana, retama, espliego y rosas para dar las tonalidades. Las gentes del lugar acogen gratamente esta iniciativa ayudando y facilitando todo lo posible(deshojando y clasificando hojas y pétalos por colores y tamaños).
También es importante el papel de aquellos que traen las cargas desde el lugar de
recogida hasta el pueblo. Ramas de chopo, morera, platanera, olmo y paraiso son las más comunes.
Las mujeres engalanan sus balcones con los mejores ajuares que están durante todo el año en los baules.
En la tarde previa:
El aire se impregna de perfume,
El pueblo se llena de ilusión,
La gente derrama vida,
Comienza la gran labor.
Se empieza a trabajar a las 12 de la noche dibujando sobre el suelo el diseño de cada una de las alfombras que reflejan los signos eucarísticos, sin moldes ni patrones. Por tanto ningún año se repite ninguna alfombra, ahora bien pueden variar de colorido debido a las diferentes fechas de la celebración del Corpus.
La participación es importante, lo que hace que la noche transcurra entre alegría, diversión y algún que otro café y dulces que ofrecen las madres de los niños que, en el Gran Día, recibirán su Primera Comunión.