GEOLOGÍA

       La Cueva de El Niño está inmersa en la estructura caliza de la Sierra de Alcaraz, que en la zona de Ayna se caracteriza por importantes pliegues, configurando una región de relieve extremadamente abrupto. Profundos barrancos se abren al cauce del Río Mundo, que a su vez discurre en este tramo encajonado entre grandes cortados. Uno de éstos barrancos, llamado Barranco del Infierno,  es que alberga la cueva. Su boca se abre a una pequeña terraza, situada a media altura de uno de los cantiles; hacía arriba, la pared trepa en vertical, imposibilitando el acceso directo, que debe realizarse bordeando la peña donde se encuentra la gruta. Hacía el río, el barrando adopta una inclinada pendiente, aunque es posible acceder a la cueva desde el fondo del barranco, eso sí, tras una penosa ascensión.
Localización de la Cueva del Niño en el calar del Río Mundo.
       La cueva en sí está dividida en dos salas: la primera es la de mayor tamaño, y en ella se encuentra el Panel Principal. Se accede a ella por una pequeña entrada, que en la actualidad no posee más de un metro de altura, debido a la acumulación de sedimentos. Sin embargo, en época pleistocena ésta entrada debió ser mucho mayor, tanto en altura como en longitud. La sala es de forma circular, con un diámetro aproximado de 15 metros; el techo gana en altura desde la misma entrada, dando como resultado una primera cavidad bastante amplia. El suelo es bastante regular, casi horizontal, con una matriz arcillosa, de color rojizo, muy suelto, polvoriento, en la superficie. La potencia de sedimento en ésta sala es superior a los dos metros en algunas zonas, como puede apreciarse en un hoyo realizado a la entrada en época actual, para la extracción de guano de murciélago. A la derecha de la sala, se abre un estrecho paso a otra cavidad, mucho más pequeña, donde el techo no rebasa el metro de altura, y que posiblemente estuviese abierta al exterior en tiempos paleolíticos. En ésta zona encontramos un pozo excavado en el suelo, de 110 cm. de diámetro y unos 75 cm. de profundidad, que contenía restos de cabra, aunque su adscripción cronológica es incierta.

       

       La segunda sala está al final de la cueva, separada de la anterior por una potente construcción estalagmítica. En tamaño es similar a la primera, aunque aquí en suelo es mucho más irregular, comenzando a ascender desde el grupo de estalagmitas. La superficie de la segunda sala bascula hacía el noreste, con una fuerte inclinación, de tal forma que en su extremo izquierdo está a mayor altura que en la primera cavidad, mientras que su extremo derecho es la menor cota de la cueva. El segundo panel de pinturas se encuentra en un pequeño covacho que surge de la pared izquierda de ésta sala; el suelo de éste covacho lo forman grandes bloques calizos, y parece que bajo ellos existiera otra galería, o bien un sumidero.

Plano de la Cueva, según Higgs et al., 1976
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