|
|
ANTIGUO CONVENTO DE LA ENCARNACIÓN
En la centuria siguiente se convertiría en monasterio adoptando la tercera orden de San Francisco y trasladándose esa comunidad, en 1532, al lugar que hoy ocupa el mencionado monasterio. El florecimiento de esta entidad religiosa debió de ser creciente y pronto se iniciaron las obras oportunas para adaptar aquellas moradas a las necesidades de la vida monástica. Así, el 26 de marzo de 1557 se bendijo solemnemente el templo y se asignó lugar para cementerio. En los años siguientes, hasta el siglo XIX, la comunidad fue adquiriendo numerosos bienes que le proporcionaron una desahogada situación económica. Con la Desamortización, en 1837, las monjas Justinianas se unieron a la antigua comunidad, pero no alcanzando entre ambas el número necesario dictado por la ley, marcharon a Hellín, por lo que el convento quedó clausurado en 1843. Tras diversas vicisitudes, una parte del edificio se destinó, en 1845 a casa de Maternidad, al cuidado de las Hermanas de la Caridad, realizándose numerosas reformas; otra parte se dedicó a Conservatorio de Música, dependientes ambas instituciones de la Excma. Diputación. El templo, ya en 1950, sirvió provisionalmente de parroquia con el título de la Asunción. Al trasladarse la Casa de Maternidad y después la parroquia, hubo largos años de abandono a lo que felizmente se puso fin con la restauración llevada a cabo en 1982-83, sufragada por la Excma. Diputación y el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, previa declaración de Monumento histórico-artístico. En la actualidad el edificio es el CENTRO CULTURAL de la Excma. Diputación Provincial, ubicándose en él el Instituto de Estudios Albacetenses, con su Biblioteca, así como un Salón de Actos y una Sala de Exposiciones.
Datos artísticos del monasterio
El claustro , hoy convertido en Sala de Exposiciones, es de finales del siglo XVI y en las dependencias que rodean al mismo subsiste el antiguo refectorio, - hoy dividido en dos estancias - cubierto de sencillo artesonado con vigas apoyadas en canes de perfil arcaizante, por debajo del cual corre un friso de yeso con escudos de las cinco llagas, alusivas a la orden franciscana, entre motivos vegetales renacentistas.
|


