Me ha tocado vivir en EE.UU. las noches electorales presidenciales de 1996
y 2000. La primera duró un par de minutos, la segunda 40 días.
En Noviembre de 1996 yo era un recién llegado a Estados Unidos. No llevaba
ni mes y medio en el país cuando tuvo lugar la elección presidencial que en
aquel caso opuso al demócrata Bill Clinton contra el Republicano Bob Dole.
Yo sentía cierta curiosidad por ver como eran unas elecciones presidenciales
que debían determinar al, supuestamente, hombre mas poderoso del planeta. La
cosa fue bastante decepcionante; no vi ni un sólo colegio electoral y mis
colegas americanos del trabajo no parecían sentir ninguna emoción por el tema.
En la comida ya me advirtieron que no habia nada de interesante, Bill Clinton
ganaría con seguridad. Así fue, al llegar a casa hacia las ocho menos cuarto
de la tarde, Bob Dole ya habia dado su discurso reconociendo la derrota y
Clinton estaba en ese momento dirigiendose a sus simpatizante en son de victoria.
Todavía faltaban 15 minutos para que cerraran los colegios electorales en
California, donde yo me encontraba, y más de doras para que lo hicieran en los
estados de Hawaii y Alaska, los últimos en concluir las votaciones debido a su
posición geográfica. A mi me pareció un poco raro ya que
en ningún país donde hubiese estado antes se iban a atrever a
dar a conocer los resultados cuando aun quedaba gente por
votar. De todas formas como la victoria de Clinton había sido abrumadora,
tampoco parecía que hubiese que hacerse muchas preguntas sobre las
particularidades del proceso electoral americano.
La historia ha sido bien diferente cuatro anos más tarde, como todos
sabéis muy bien. Supongo que a estas alturas estaréis
saturados de información sobre
el tema pero, aun así, me gustaría contaros como he visto
yo estas elecciones siendo un vecino de vuestro pueblo residiendo en EE.UU.

Los dos rivales
presidenciales, Al Gore y George W. Bush.
La parte final de la campana la fui siguiendo a trozos ya que mi calendario de
viajes está de los más cargado. Llegó el momento de los
debates televisados pero
me perdí los dos primeros ya que estaba realizando observaciones en Mauna Kea
(Hawaii) y no podía seguirlos por televisión a causa de mi horario de trabajo
y la diferencia horaria con el continente. Por lo que vi en los periódicos y
en resúmenes posteriores, Al Gore había demostrado ser muy superior a George
W. Bush pero no consiguió que la opinión pública le fuese favorable tras el
primer debate. La cuasa ? Aparentemente Al Gore no paraba de suspirar de
manera sonora cada vez que Bush hacía uno de sus típicos análisis
superficiales sobre los temas tratados. Tras leer lo que decía Bush, no parece
que la conducta de Gore tuviese nada de anormal. Quién no suspiraría ante
afirmaciones como "Nigeria es un continente muy imporante" ?. Sin embargo la
opinión pública americana tachó a Gore de descortés y
prepotente y al final Bush subió en los osndeos de intención de voto. Hay
que decir que hasta entonces ambos candidatos estaban muy igualados y que Al Gore
contaba con los debates para hacer la diferencia, ya que está muy clara su mejor
preparacion para ser Presidente. Pero la cosa le salió mal. En el segundo debate, que
se llevó a cabo con los dos candidatos y el moderador discutiendo diversos temas
cómodamente sentados alrededor de una mesa, Gore optó por una actitud pasiva
para no ser de nuevo tachado de los mismos defectos del primer debate. Segundo
error: Bush tiene fama de ser un "tío simpático" (a pesar de su
récord de ejecuciones en el estado de Texas, del que es gobernador) y aprovechó
a la perfección la coyuntura para afianzarse todavía más.
En esto llegó el tercer debate. Para entonces yo estaba de vuelta en Pasadena
y pude seguirlo por televisión tranquilamente en mi apartamento. El formato
era distinto de nuevo. En lugar de debatir entre ellos, de lo que se trataba
era de responder a preguntas que realizaba el público presente en el estudio.
Ahí quedo muy claro que Gore estaba mucho mejor preparado. Bush volvió a las
andadas y dió algunas respuestas como "en cuestión de defensa, lo primero que
haré cuando sea Presidente es reunirme con el Secretario de Estado y hacer un
plan". Increible, Bush estaba básicamente diciendo que "no tenía
ningún plan" y, por un lado Gore no decía ni "mú" para
que no le dijesen que era descortes, y por otro a los americanos eso les parecía bien.
La conclusión que yo saqué fue la siguiente: Bush no tiene ni idea de lo que
se trae entre manos para ser Presidente, Gore está muy bien preparado (no en
vano ha sido vicepresidente con Clinton durante ocho anos) pero es un tío que
cae antipático. Los americanos prefieren un Presidente que sea un tío
"cool " (guay or chachi como diríamos aquí) y no muy diferente de ellos
(el ciudadano normal) a alguien que demuestre saber mucho. Dicho de otro modo, como el
fundamento de la sociedad americana es el tan repetido "sueno americano", que
consiste básicamente en que todo es posible y cualquiera puede llegar a lo más
alto, qué mejor que elegir un presidente que tiene un montón de defectos
para así pensar que a fin de cuentas cualquiera puede llegar a ser Presidente.
Las últimas semanas de campana fueron muy intensas y es ahí donde empecé a
enterarme cómo se jugaba y ganaba realmente una elección en Estados Unidos.
Por motivos de trabajo o de ocio, justo antes de las elecciones estuve en tres
estados bien distintos entre sí: California, Massachusetts y Nevada. El primero,
donde resido, es el de mayor población de todos los 50 estados y se encuentra
en la costa Oeste. El segundo es uno de los 13 estados fundadores y se
encuentra en la costa Este, en Nueva Inglaterra, lo zona supuestamente más
intelectual del país. El tercero es un estado en medio del desierto, con
una población muy pequena, por lo general bastante tosca y conservadora. Como
todos sabeéis, las eleciones no se ganan sumando los votos totales en todo el
país, como sería lógico, sino que se cuentan los votos por estados y el
candidato que gana un estado obtiene un número de "puntos" (en realidad
son compromisarios electorales) que son los que verdaderamente cuentan para
salir elegido. A cada estado se le atribuyen un número de "puntos" con
arreglo a su población, pero existe una pequena compensación para los estados
pequenos.
Qué significa esto ? Que los candidatos adaptan su campana electoral en
función de la situación en cada estado. Por ejemplo, en los
estados de Nueva Inglaterra y los de la costa oeste, que tienen una poblacion de un nivel
cultural más alto, el favorito era Gore por un margen suficiente en las
encuestas como para que Bush ni siquiera se tomase la molestia de gastar
dinero en propaganda en dichos estados. Esto lo pude comprobar sobre el terreno y de
forma inequívoca en Massachusetts. En el otro extremo están los estados
conservadores del Medio Oeste Americano en los que Bush era claro favorito
(como pude ver en Nevada) y en los que Gore no puso mucho esfuerzo tampoco.
Qué quedaba ? Un punado de estados claves para conseguir la victoria final,
en los que la situación estaba muy igualada. Entre ellos, Illinois, Michigan,
Indiana, Pensylvannia y ... Florida.
Llego el dia 7 de Noviembre y me regresé pronto a casa porque quería
seguir los resultados electorales en directo desde temprano y que no me pasase lo de
cuatro anos antes. Además, al día siguiente tenía que tomar
un avión desde Los Angeles a Nueva York a las 7:30 de la manana, por lo que
tenía que hacer maletas, etc...
Hacia las 5 de la tarde, hora de Los Angeles, llegué a casa y para entonces los
colegios electorales estaban cerrando en la costa Este (+3 horas respecto a
L.A.). Las cadenas de televisión estaban adelantando algunos resultados de
esos estados basados en las encuestas a la salida de las urnas. Esta fue la
primera cosa que me pareció increible: se daban a conocer resultados de
algunos estados cuando en California todavía quedaban tres horas de votación!
Más grave todavía, cuando se anunció que el estado de Florida había
sido ganado por Al Gore el Oeste de ese estado, en una zona horaria diferente,
aun no había termiando de votar ! Como ya vi algo parecido en el 96
pensé que debía tratarse de la costumbre aquí. Muy pocos minutos
después llegó la que parecía noticia más importante de
la noche: la elección en el estado de la Florida "has been called
for Mr. Gore" (se da como ganada para el senor Gore). Como éste mismo candidato
ya había sido declarado ganador en Michigan y Pensylvania, los otros
estados considerados clave, esta noticia parecía significar que Gore tenía
prácticamente asegurada la presidencia. Al mismo tiempo, las cadenas de
televisión informaban de que los demócratas estaban dando mensajes por la radio
instando a los que no hubiesen votado de ir a hacerlo en los estados del
Oeste donde aun era posible. Esto con la intención de remachar la victoria.
Segundo hecho que me dejó perplejo: Si en Espana a algún candidato se le
ocurre hacer algo parecido su descalificación estaría casi asegurada.
La emoción aumentaba y yo había terminado de preparar
mi maleta, de modo que
me senté decididamente ante el televisor a ver la evolución
de los
acontecimientos. La ventaja inicial de Gore iba disminuyendo conforme pasaba
el tiempo y se cerraban los colegios electorales en el centro del país,
mayoritariamente conservador y, por tanto, pro-Bush. Pero poco importaba, al
llegar a la costa Oeste se preveía que
California, el estado con el mayor número
de compromisarios electorales al ser el más poblado, fuese para
Gore y con eso tenia asegurada la
presidencia, a menos que las estimaciones de la cadenas de televisión
con los
sondeos a la salida de las urnas, se viesen contradichas por el escrutinio
oficial en alguno de los estados clave. Esto parecía imposible
pero ocurrió. Un poco antes de que cerrasen los colegios en
California, las cadenas de
television, casi al unísono, anunciaron que tras la
llegada de nuevos datos
desde Florida la elección estaba "too close to call"
(demasiado igualada para decidir). A partir de éste momento
las cosas se empezaron a salirse del
guión previsto. Dos horas después, todos los estados
estaban decididos
salvo cinco y el resultado era de 242 compromisarios electorales para Gore
y otros 242 para Bush. En esto, y como la cosa iba para largo, decidí
pasar a cenar junto a mis amigos Alain y Alessandra que estaban siguiendo los
resultados conmigo. Un nuevo estado se decidió: Nevada
(4 "puntos") para Bush y el resultado se ponía 246
a 242 para Bush. Quedaban cuatro estados, entre ellos Florida
(25 "puntos") y había que alcanzar un mínimo de 270
compromisaros para ser considerado presidente electo. Vosotros mismos
podéis hacer las cuentas: 246+25=271, es decir, si Bush ganaba
Florida era Presidente sin importar lo que ocurriese en los otros
tres estados. Para
conseguir una información más precisa nos conectamos
por internent a la
página de la CNN que estaba dando en tiempo real la
evolución de las
cifras del escrutinio en Florida. Bush ganaba en ese estado por unos
cincuenta mil votos. Unos minutos más tarde sólo treinta mil,
luego veinte mil, después diez mil pero ya con el 98 % escrutado.
Última cifra: una diferencia de 5000 votos. En esos momentos
las televisiones
consideran que dado lo poco que queda por escrutar se puede considerar
que Bush es el vencedor y asi lo anuncian. Con las imgenes de la
alegría de los seguidores de Bush en Austin (Texas) y el
anuncio "Geroge W. Bush
President Elect " me fuí a la cama ya que, como
dije antes, tenia que
madrugar para tomar un avion a la manana siguiente.
Cuando desperté puse la tele y lo primero que vi fue
"Florida is back to the too close to call row" (de nuevo se
consideraba el resultado de Florida un empate técnico). Me fuí
al aeropuerto de Los Angeles pensando que para entonces ya estaría, la
cosa clara, pero no. Tome el avió y al llegar al aeropuerto
Kennedy de Nueva York tampoco había nada nuevo. Como todos
sabéis, la cosa se alargó cuarenta días en los que
salieron a relucir los detalles mas vergonzosos del sistema electoral
americano. Al final la batalla la decidió el tribunal supremo de
Justicia del país para desilusión de mucha gente que
pudo verificar como un organismo judicial, teóricamente independiente,
favorecía descaradamente al candidato Republicano. Esto resultaba
más hiriente todavía ante el hecho de que esos magistrados
fueron nombrados en su mayoría por presidentes republicanos. Para
darle la puntilla al asunto, el polémico estado está gobernado
por el hermano de George W. Bush.
Mi conclusión a la vista de toda la información sobre el tema
a lo mejor os parece un poco fuerte: George W. Bush consiguió arrancar
la victoria electoral a su
legítimo ganador, Albert Gore. Éste último
sacó medio millón de votos más en todo el pais y, de no
haberse parado el recuento en Florida se hubiese demostrado que ganó
ese estado también y, por consiguiente, la presidencia. Su victoria
pírrica fue de apenas un centenar de votos en Florida y los recuentos
que están haciendo ahora las aociaciones de periodistas (tienen ese
derecho, aunque lo que resulte no tendrá ningún valor),
darán al presidente Bush, que toma posesión el
sábado 20 de Enero, una vergonzosa prueba de su ilegitimidad.
Juan Ramón Pardo Carrión
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