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Literatura
oral de los niños de Albacete: canciones de cuna y juegos de los primeros años Como se ha
dicho tantas veces, y de distintas formas, en la actualidad el Folklore –más en
concreto, la literatura oral- está moribundo, es casi residual. Cada día mueren
personas que se llevan a la tumba –a la nada- tesoros de sabiduría popular no
transmitidos por falta de continuadores ni recogidos por un colector que
acertara a pasar por allí. Esto representa una gran pérdida para la Humanidad,
comparable a la continua extinción de especies de animales y vegetales. 1) Canciones de cunas o nanas
3) Cuentos e historias rimadas a. Cuentos de animales b. Cuentos maravillosos c. De chanzas y anécdotas (de nunca acabar, etc.) 4) Fórmulas mágico-religiosas a. Oraciones b. Ensalmos o conjuros 5) Dichos y fórmulas varias 6) Burlas y disparates a. Burlas de nombres b. Burlas de defectos c. Para hacer rabiar d. Parodias (de oraciones, etc.) e. Coprolalias f. Disparates g. Verdades de Perogrullo 7) Trabalenguas y juegos fónicos a. Trabalenguas b. Juegos fónicos (calambures, etc.) 8) Retahílas para sortear a. Con las manos (señalando, pellizcando o escondiendo) b. Con los pies c. Para contar señalando 9) Recitaciones para los juegos a. De pelotas, tejas o canicas b. Para saltar c. Otros juegos 10) Canciones de juego a. De palmas b. De comba c. De goma d. De corro e. De dos filas f. Otros 11) Canciones narrativas o recitativas a. Canciones b. Romances 12) Canciones estacionales a. Villancicos y aguinaldos b. De carnaval y otros 13) Adivinanzas a. De partes del cuerpo b. De la casa y objetos caseros c. De plantas y frutas d. Otras 14) Chistes Pasamos ya a desarrollar brevemente los dos primeros apartados, dejando a un lado, por ahora, los aspectos literarios (entre ellos la métrica).
I) CANCIONES DE CUNA O NANAS Son,
cronológicamente, los primeros etnotextos o composiciones orales con que toma
contacto el niño, si bien a una edad en que todavía no es capaz de retenerlas.
Unas son sólo tiernas invitaciones al sueño: Duérmete, mi niño, duérmete, mi sol, duérmete, pedazo de mi corazón. Arrorró, mi niño, arrorró, mi sol, arrorró, pedazo de mi corazón. cunita se mueve, cunita, cunita, el niño se
duerme. Duérmete, mi niño, yo te dormiré con las campanitas de Julián José.
A veces hay
rasgos de suave humor: Este niño va a dormir en gracia de la Pastora: si no duerme este niño, se duerme la
arrulladora. A la nana nanita, mi niño duerme con los ojos abiertos como una liebre. Duérmete, niño, duérmete ya, que me duelen las piernas de tanto bailar.
También se emplea para dormir a los niños una composición infantil que
normalmente tiene otro uso: A la una, la mula; a las dos, la coz; a las tres, las culás de San Andrés; a las cuatro, las uñas de mi gato; a las cinco, el gran brinco; a las seis, lo que queráis; a las siete, Petete; a las ocho, Pinocho; a las nueve, que llueve; a las diez, a acostar a mi bebé.
La que sigue fue vuelta a lo divino, como era de espera por su referencia al
padre carpintero: Mi niño tiene sueño y no tiene cuna: su padre carpintero le va a hacer una. A dormir van las rosas de los rosales, a dormir va mi niño porque ya es tarde.
Para terminar el apartado, veamos varios ejemplos donde se amenaza al niño con
algo si no se duerme: Duérmete, mi niño, que viene el coco y se lleva a los niños que duermen poco. A la nana nanita, que viene el coco y se lleva a los niños que duermen poco. Al estribillo, al estribillo, que una pulga saltando rompió un lebrillo. A la nana nanita… Duérmete, duérmete, mi chiquitín, que tu mamá querida está velando por
ti. Duérmete, niño, duérmete ya, duerme, que viene la loba y te comerá. Duérmete, niño, en la cuna, mira que viene la loba preguntando por la casa donde está el niño que llora.
II) JUEGOS DE LOS PRIMEROS AÑOS
1) Retahílas para las manos y los dedos
Este se encontró un huevo, este fue a por leña al bosque, este puso la sartén al fuego, este echó el aceite y lo frió
y este gordito todito se lo comió. Este se encontró un huevo, este lo puso al fuego, este le echó un poquito de sal, este lo probó
y este gordito se lo zampó. Este fue a por leña, este la partió, este fue a por huevos, este los frió y el más chiquitín
se los comió. Este pide pan, este dice que no hay, este dice que lo haremos, este dice que lo amasaremos y este que nos lo comeremos.
A
veces se presenta al mismo dedo como pícaro, o bien como medroso: Este pide pan, este dice que no hay, este dice que compremos, este dice que no nos dan y el picarillo del gordo
se fue a robar, a robar. Este quería pan, este que no había, este que robemos, este: -No, no. este: -En la cárcel nos veremos.
También es
muy conocida esta retahíla:
Hay
igualmente fórmulas para jugar escondiendo los dedos Dos palomitas en un palomar suben y bajan al pie del altar, se marchó Pedro, se marchó Juan, vino Pedro y vino Juan.
O poniendo
los puños unos encima de otros y metiendo el dedo en el último: - Pumpuñete, ¿dónde está tu madre? - En el horno. - ¿Y qué te va a hacer? - Un rollo. - ¿Me vas a dar? - No. - Pues te desbarato el horno.
Terminamos
el apartado con retahílas para enseñar al niño a dar palmas: Palmas, palmita, higos y castañitas, almendras y turrón,
qué rica colección. Palmas, palmitas, que viene papá y trae un perrito que dice ”Gua, gua”. 2) Para balancear o cabalgar Se
usan con este fin fórmulas procedentes de un juego de esconder dedos: Los macitos del batán unos vienen y otros van, el cuchillo carnicero, ¿cuántos dedos tengo en medio? Recotín, recotán, Las cabricas del tío Juan, Cero, cero, ballestero, ¿cuántos dedos hay en medio?
Tenemos diversas variedades de esta otra, donde también se aprecia el non sense, que tanto abunda en el folklore infantil:
Aserrín, aserrán, las maderas de San Juan piden queso, piden pan, los de Roque alfondoque y los del queque alfañique
y los del triqui triquitán. Aserrín, aserrán, maderito de San Juan piden pan, no les dan, piden queso y les dan hueso
y les cortan el pescuezo. Aserrín, aserrán, maderitas de San Juan, las del rey sierran bien, las de la reina también y las del duque
altruque, letruque, letruque Aserrín, aserrán, las maderas de San Juan suben y bajan donde van, al trote, al trote, al galope, al galope.
Este final
también existe en forma independiente: Al paso, al paso, al paso, al trote, al trote, al trote,
Al galope, al galope, al galope. Son
bastante conocidas estas otras fórmulas: Arre, borriquito, vamos a Belén, que mañana es fiesta y al otro también. Arre borriquito, arre, arre, arre, arre, borriquito,
que llegamos tarde. Pase verbena, jardín de Cartagena, los de adelante corren mucho,
los de atrás se quedarán. Caballito blanco, llévame de aquí, llévame a mi tierra, donde yo nací. -Tengo, tengo, tengo. -Tú no tienes nada. - Tengo tres cabritas en una cabaña. Una me da leche, otra me da lana y otra mantequilla para la semana.
Terminaremos el apartado con una versión de la conocida fórmula para llevar a un niño sobre las manos entrelazadas de dos personas:
A la sillita la reina, que nunca se peina, un día se peinó y cuatro pelos se sacó: uno, dos, tres y cuatro.
3) De cosquillas y risas En
ocasiones se trata simplemente de hacer reír al niño, a menudo echando mano de
lo escatológico Enseña los dientes, perritos calientes; enseña la lengua,
Periquito se cagó en ella, Pero normalmente la risa del niño se consigue haciéndole cosquillas en distintas partes del cuerpo mientras se recita alguna fórmula:
La buenaventura si Dios ta la da, el pan que te sobra
lo echas pa acá. Si te pica la pulga,
ráscatela. -Misinica, ¿qué comiste? -Sopicas con leche. -¿Me guardaste en la pucherica? -Vino la gatica y se las comió.
-Pues dame tus tetorricas. -Niño, pon dinerito en el bolsón para que no se lo lleve ningún ladrón. Misi misito, ¿Qué has comidito? -Sopitas con leche.
-Que a mí no me diste. Cuando vayas a la carnicería le dices al carnicero que no te corte por aquí ni por aquí ni por aquí,
sino por aquí, por aquí, por aquí. Mira un pajarito sin cola. Mamola, mamola, mamola.
4) Para enseñar a andar
Sólo tenemos esta breve fórmula: Andando, andando, que la Virgen te va cuidando.
5) Para curar También aquí tenemos una sola fórmula, aunque vamos a dar tres variantes de ella para poner punto final:
Sana, sana, culito de rana, si no sanas hoy,
sanarás mañana. Cura sana, cura sana, si no se te cura hoy
se te curará mañana. Sana, sana, culito de manzana, lo que no se te cure hoy se te cura mañana. |